Actuación de José Carbajal «El Sabalero» (voz, guitarra). Con F. Goicoechea (teclados), J. C. Ferreira (batería), L. Anselmi (bajo) y C. A. Ferreira (percusión). (Teatro Metropolitan, 25/11). (28-11-00) El uruguayo José Carbajal no cumple con ninguno de los requisitos para el éxito que indica el mercado de la música.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Compone poco, sólo cuando siente la inspiración para hacerlo. No desarrolla su carrera de intérprete con regularidad y sólo actúa cuando vuelve al Cono Sur (vive en Holanda), un par de veces al año.
A consecuencia de todo esto, tampoco cuenta con un apoyo importante de los medios ni de las discográf icas ni de los grandes empresarios del espectáculo. Y aquí en la Argentina, su público lo componen compatriotas suyos residentes en nuestro país o algunos argentinos que reconocen su importancia artística.
Una vez más, el cantor vino a Buenos Aires para hacer su obra «La casa encantada», un espectáculo y un disco que presentó en 1994 y que ya había mostrado incluso por aquí. Historias de infancia y adolescencia, de amores y desencuentros, de alegrías y tristezas de aquellos que viven con lo mínimo pero con lo necesario. De eso se trata esta obra que mezcla textos escritos especial-mente con canciones que Carbajal fue componiendo y cantando a lo largo de su vida -«Chiquillada», «Pa'l abrojal», «La sencillita», «A mi gente», etcétera-.
No hay sorpresas. Ni siquiera en el final cuando, terminada la obra central y en los bises, aparecen algunos de sus clásicos no incluidos en «La casa...».
Pero todo es de una profundidad tan grande, de una fuerza y una solidez artística tan indiscutible, de una trascendencia que supera modas que El Sabalero se vuelve a colocar a la altura de los mayores exponentes de la canción latinoamericana. Aunque el público no alcance para llenar media sala.
Dejá tu comentario