14 de septiembre 2001 - 00:00
Una policial que llega al ridículo
-
El emotivo elogio de la fotógrafa de AC/DC para el público argentino: "Buenos Aires, fuiste inolvidable"
-
¿Nuevo álbum de los Rolling Stones? Los indicios que presagian un importante anuncio de la banda
Escena de "La marca del dragón"
Jet Li es un policía chino que aparece en Francia no se sabe muy bien para qué, pero pronto es acusado de un crimen que no cometió por el comisario corrupto Tcheky Karyo. Bridget Fonda es una prostituta heroinómana llena de buenas intenciones, capaz de olvidar sus agujas por el amor que siente por su hijita, encerrada en un orfanato mezcla de «Cero en conducta» y «Chiquititas». Uno de los detalles más torpes del guión es la forma descuidada en la que se plantean los encuentros y desencuentros entre el héroe oriental y la ingenua prostituta. Sus idas y venidas le quitan ritmo a la película y provocan los primeros momentos inverosímiles de un film que pronto deriva hacia ese encantador «crazy kung fu» que irónicamente parecía haber terminado para siempre justo antes de que Li apareciera en escena con clásicos del cine de Hong Kong como «Once Upon a Time in China» o la saga de «Swordsman».




Dejá tu comentario