19 de marzo 2004 - 00:00
Una visión parcial de un curioso juicio
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Aunque chiquito y parcial, tiene su mérito este trabajo de Diego Musiak sobre Alejandro Olmos, el periodista que durante 18 años procuró ganarle un juicio al Estado, no por plata, sino simplemente para saber por culpa de quién nos estábamos quedando sin plata. Miembro de aquella camada nacionalista de Scalabrini Ortiz, Andrés Framini y el padre Benítez, el hombre murió pocos meses antes del fallo que habría de darle la razón. «Olmos era un hombre encantador, que traslucía su belleza interior, y mucho más con ese deterioro que revelaba su lucha cotidiana», lo evoca el doctor Jorge Ballestero, juez de la causa, que señalara diversos vicios de indolencia, desorden contable, y hasta maniobras perversas en las tramitaciones de la deuda externa por parte de diversas administraciones nacionales.
Diego Musiak, cuya come-dia romántica «Historias clandestinas de La Habana» sigue interdicta tanto en La Habana como en Miami, desarrolla la historia del juicio, con material de archivo donde aparece el propio personaje, alternando básicamente con testimonios e informes del historiador Olmos hijo, el economista Alfredo Calcagno, el doctor Juan C. Förster, secretario adjunto de Ballestero.
P.S.

