9 de agosto 2005 - 00:00

Vattuone: algo más que tango y humor

El estilo de Juan Vattuone es novedoso y poco convencional, y si se entra en su juego musicalactoral (y seComparten sus ideas) su propuesta puede resultar más interesante.
El estilo de Juan Vattuone es novedoso y poco convencional, y si se entra en su juego musicalactoral (y se Comparten sus ideas) su propuesta puede resultar más interesante.
Presentación de « Tangos al mango». Juan Vattuone (voz, guitarra). Con Jorge Giuliano y Víctor Lasear ( guitarras) y artistas invitados. (Bar Tuñón; 4 y 5 de agosto; repite el 12/8.)

En líneas generales, podría describirse a Juan Vattuone como un tanguero. En todo caso, es en ese género que debería ordenarse su flamante CD «Tangos al mango» en las bateas de las disquerías. Pero para ser más exactos, habría que hacer también referencia al blues, a la canción urbana, al teatro, e inclusive a eso que ha dado en llamarse «stand up». Vattuone -voz rugosa, anclada en el estilo de Edmundo Rivero más que en el de Gardel- cuenta historias en primera persona que son ficción pura, relata anécdotas entre graciosas y emotivas, refiere a una familia de locos que «sólo se parece en parte» a la suya. Y no se sabe si esos textos que van entre tema y tema musical sirven como introducción o si es que las canciones van dando lugar a los textos. Como sea, todo va en la misma dirección. El lenguaje barrial, procaz, desfachatado, la crítica a veces mordaz, los cuestionamientos a una sociedad que no le gusta, aparecen en uno y otro terreno. Hay referencias al amor, a la hipocresía, a Carlos Gardel, a la represión. Hay músicas que siempre rondan el tango pero que también pueden escapar hacia otros lugares. Después de años de batallar, Vattuone llegó finalmente a su disco que en la presentación tuvo a muchos de los invitados para el álbum; y sumó a su hija Julieta en danza. Sin dudas, este álbum es un producto para atender, por lo sorpresivo, por lo original, por lo distante a las convenciones. Y eso, independientemente de que se pueda o no entrar en su juego. Si eso se logra, si la sensibilidad del que escucha coincide con la de Vattuone, se convierte en un artista aún más interesante.

R.S.

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