Viena suma a las celebraciones por el
año Mozart, homenajes por el 150
aniversario del nacimiento de Sigmund
Freud, una figura ignorada hasta no
hace mucho por sus compatriotas.
Viena (EFE y Especial) - A las celebraciones por el año Mozart, Viena suma otras por el 150 aniversario del nacimiento de Sigmund Freud, un personaje ignorado hasta no hace mucho por sus compatriotas. El padre del psicoanálisis y quienes analizaron su personalidad y su obra, son el centro de una exposición que se podrá ver en las calles de Viena hasta fines de septiembre. Son 13 columnas de anuncios, muchas de ellas en el estilo en boga en torno a 1900, otras de aspecto común y algunas en forma de pantalla de video, donde el transeúnte, el automovilista parado en una cola o el ciclista pueden enfrentarse a las teorías de Freud.
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Los organizadores de la exposición ven en ese medio poco usual un método curiosamente relacionado con la obra del descubridor del subconsciente, puesto que según la teoría de la comunicación, el cartel, por lo menos bajo condiciones normales, se percibe ante todo inconscientemente.
Además de las teorías del homenajeado, también se pueden leer los comentarios de quienes leyeron las obras de Freud, entre ellos el filósofo Ludwig Wittgenstein, el científico Albert Einstein o los escritores Stefan Zweig y Karl Kraus. La Premio Nobel Elfriede Jelinek, por ejemplo, afirma que, para ella, Freud, junto a Nietzsche, son «los mayores estilistas del idioma».
El sendero freudiano comienza en el Museo Freud instalado en la dirección donde el famoso psiquiatra tenía su consultorio, en la calle Berggasse 19, y donde se pueden obtener los libritos guía en los que se explica la ubicación de las columnas en lugares con alguna referencia a la biografía de Freud. Entre esos lugares se destacan el Café Landtmann, frecuentado por Freud, la Reichsratstrasse, la calle detrás de la Universidad donde tenía su primer consultorio, la propia Universidad y un parque próximo que lleva su nombre.
Según explicó a la prensa la presidentade la Fundación Sigmund Freud, Inge Scholz-Strasser, «la gente ya no tiene que ir al museo para llegar a conocer a Freud, sino que el museo va a su encuentro». Dijo esperar que con la ayuda de los libros guía en inglés, disponibles dentro de poco, también tengan acceso fácil los turistas a este itinerario, dotado de numerosas fotos, que se puede recorrer en unos 80 minutos.
Teniendo en cuenta que la sociedad austríaca ignoró durante muchos años a Freud y sus teorías, la exposición quiere ser una invitación a enfrentarse con sus ideas, novedosas a principios del siglo XX y en parte hasta nuestros días. En Internet se ofrece adicionalmente, bajo la dirección de www. freudmuseum.at, una guía audio para descargar que puede acompañar a quien esté curioso por leer citas de «El malestar en la cultura», «El sueño y su interpretación», «Moisés y la religión monoteísta» o «El chiste y su relación con el inconsciente».
Los «Caminos hacia el inconsciente» forman parte de un amplio programa del Museo Sigmund Freud de Viena con motivo del año del jubileo, en el que también se prepara la exposición «El diván», centrada en el mueble simbólico del psicoanálisis, que sigue abierta hasta el 5 de noviembre.
Aprovechando la coincidencia, hasta habrá un simposio que aúna el Año Freud con el Año Mozart bajo el título «Batti, batti, o bel Masetto» («Pégame, pégame, bello Masetto»), cita de la ópera «Don Giovanni», que sirve de pretexto para analizar las dinámicas conscientes e inconscientes de esa ópera y en particular sus figuras femeninas.
Además se organizan una serie de conferencias científicas, una exposición fotográfica de imágenes de los años '30, así como presentaciones de libros y films.
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