(23/08/2001) El jueves 30 de agosto debuta en el Colón la prestigiosa Orquesta Filarmónica de La Scala de Milán, con dirección de Riccardo Muti, una de cuyas presentaciones estaba programada por el Mozarteum Argentino para el Teatro Argentino de La Plata, pero a causa de los conflictos en el seno del teatro lírico provincial, se hará finalmente el viernes 31, a las 20.30, en el Teatro Coliseo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el concierto debut, Riccardo Muti dirigirá la Obertura «Guillermo Tell» de Rossini; «El beso del hada», de Stravinsky; y la «Patética», de Tchaicovsky. El del sábado 1 de setiembre, también en el Teatro Colón, se consagrará la primera parte a Giuseppe Verdi, con su Obertura «I vespri siciliani», y el ballet «Las 4 estaciones». En la segunda, se escuchará la Sinfonía N° 3 «Renana», de Robert Schumann. La presentación del Coliseo está auspiciada por la Embajada de Italia, y en ella la orquesta interpretará la Sinfonía N° 7 de Beethoven y la Sinfonía N° 6 «Patética», de Tchaicovsky.
Por su tono brillante y calidad expresiva, la Filarmónica de La Scala refleja lo mejor de la tradición musical italiana, rubricada por el peso y el renombre de los directores que se ponen al frente del organismo creado por Claudio Abbado. Entre ellos, es importante recordar a Carlo María Giulini, Giuseppe Sinópoli o Valery Gergiev. Además de los músicos «scaligeros», sus técnicos e instrumentos, la orquesta viene acompañada por una delegación que preside Gabriele Albertini, Sindico de Milán.
El napolitano Riccardo Muti es uno de los grandes directores con reconocimiento mundial. Reemplazó a Otto Klemperer en la Philarmonia de Londres, dirigió el Maggio Musicale Florentino durante 12 temporadas y, otras tantas, a la Orquesta de Filadelfia en el podio que ocupó durante casi una vida entera el legendario Eugene Ormandy. Con esta orquesta norteamericana, Muti visitó la Argentina en una serie memorable de conciertos de primerísimo nivel. Sus interpretaciones mozartianas son una tradición en Salzburgo, y ya lleva 30 años como director musical en La Scala, sin mencionar su intensa discografía operística y sinfónica, o su última dedicación a los compositores italianos del siglo XX, con Nino Rota entre sus preferidos.
Dejá tu comentario