La receta es simple: se pone a una mujer en un cuarto, se agrega un psicópata y a ver qué pasa. Si la mujer tiene una hija enfermiza que será aterrorizada por los malos, mejor. Si el hombre al que ella ama tiene un perfil homicida, mejor aún. Y si debe enfrentarse a dos genios locos adolescentes, la receta entregará el mejor resultado. Sólo basta poner a la heroína en un peligro extremo del que invariablemente surgirá triunfante. Se trata de toda una lección sobre la tenacidad femenina. Y en estos días eso garantiza el éxito de taquilla.
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Este mes le ha dado a Hollywood algo de qué entusiasmarse. Las dos películas más exitosas estrenadas el fin de semana del 5 al 7 de abril fueron thrillers protagonizados por mujeres: "Panic Room", con una Jodie Foster acorralada por tres perversos ladrones, y "Crimen en primer grado", en la que la abogada Ashley Judd defiende a su enigmático marido en una corte marcial a todo o nada. En otro estreno, "Murder by Numbers", Sandra Bullock encarna a una policía a cargo de la investigación de un homicidio que la conduce a dos adolescentes brillantes. Y en mayo, Jennifer López presentará su alternativa con el melodrama de venganza marital "Enough".
Ninguno de estos films va a pasar al Registro Nacional de Grandes Películas; como dijo Michael Apted, director de " Enough": " Esto no es Chejov". Tampoco aprueban el examen de verosimilitud. Pero todas ofrecen a la audiencia la oportunidad de ver a actrices famosas interpretando a mujeres enérgicas. " La gente quiere ponerse del lado de sus actrices favoritas", comenta Foster. " Los espectadores no quieren que sean simplemente la hermana, hija o esposa de nadie. Esto demuestra que no sólo les interesa, sino que acogen completamente la idea de que las mujeres pueden atravesar situaciones terriblemente peligrosas y encontrar la fortaleza interior y el coraje como para enfrentarlas".
En las películas modernas, las mujeres siempre están en peligro de quedarse fuera de la cámara. En las farsas de chicos adolescentes a menudo se las reduce a meros objetos del deseo. En las aventuras de adultos pocas veces son más que un trofeo, una pieza de ajedrez o un recuerdo triste. Que las mujeres pasen del margen al centro de escena en películas de mediano presupuesto y gran popularidad resulta refrescante.
Además, desde siempre los espectadores han querido que triunfe el que lleva las de perder. Las mujeres, típicamente más pequeñas que los hombres y menos fogueadas en el arte de la venganza por medios físicos, representan al desvalido por excelencia. David Koepp tuvo esto claro cuando escribió "Panic Room": " La historia habla de la supervivencia, por lo que uno quiere que el personaje principal tenga todo en su contra. Si se trata de una heroína, entonces el drama será mucho más interesante, porque corre con una desventaja aun mayor".
Los personajes de estas tres películas de suspenso logran triunfar gracias a su experiencia. Meg Altman, el personaje de Foster, es una madre; su misión es proteger a su hija diabética. Claire Kubik, en "Crimen en primer grado", es una abogada que va a necesitar de toda su capacidad de persuasión y su constancia para enfrentarse a lo que parece ser una conspiración militar.
•Detective
En "Murder by Numbers" -la mejor película de las tres-Cassie Mayweather (Bullock) es una tenaz detective cuyas estrategias y sospechas reflejan un trauma de su propia vida. En sus relaciones con hombres, ella es la agresora sexual: se involucra con alguien y cuando termina la fiesta lo empuja de la cama, literalmente. Ahora ha identificado a dos chicos como responsables de una salvaje serie de asesinatos sin motivo aparente. Pero ella quiere destruir solamente al chico listo (Ryan Gosling) porque le recuerda a su marido y salvar al sensible (Michael Pitt), con quien se siente identificada. Sutil y enérgica, Bullock aísla y combina estas dos facetas de Cassie para mostrar que su fortaleza y su fragilidad provienen de un mismo sustrato.
Esto convierte a Cassie en una heroína peculiar en estos días de las simplificaciones. "Algunos personajes protagónicos femeninos son en realidad como los masculinos", señala la productora de " Murder by Numbers", Susan Hoffman. " Durante mucho tiempo estos guiones parecían como que alguien hubiera simplemente cambiado los nombres, de Roberto a Roberta. La pregunta es: ¿pueden hacerse guiones que tengan toda la dinámica, la fortaleza y las inseguridades de un personaje femenino? En las nuevas películas con mujeres en peligro, en lugar de que las salve un novio se salvan ellas mismas. Eso es bueno, pero hay maneras y maneras de crear a los personajes. En realidad, lo que nos faltan son más mujeres escritoras."
O tal vez lo que falte sea un concepto más complejo de lo que es una mujer, o de lo que son las películas. "Hace años, en los días del film noir", comenta Irwin Winkler, productor de "Enough", " las mujeres eran fuertes y a menudo muy malas. Hoy en día las mujeres son muy buenas y tienen que hacerse fuertes para defenderse". " El problema con las películas actuales de mujeres en peligro es que hay riesgo pero no dan espacio para matices emocionales profundos", dice Camille Paglia, una autora y activista posfeminista. " Están motivadas por tramas conceptuales complejas. Pero en el corazón de las grandes películas de mujeres está esa mirada profunda al alma de la mujer, al rostro sufrido y las lágrimas en los ojos. Las actrices de hoy son demasiado simples y frágiles como para sostener semejante escrutinio."
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