15 de septiembre 2006 - 00:00

"X-Men": un final a toda orquesta

«X-Men - La batalla final» (« XMen: The Last Stand», EE.UU., 2006; habl. en inglés, portugués y español; subt. en inglés, portugués y español). Dir.: B. Ratner. Int.: H. Jackman, H. Berry, I. McKellen. Gativideo.

Desde sus principios, el cine se relacionó con la historieta, con sus altas y sus bajas, y sólo la llegada de los efectos especiales por computadora ha logrado que el cine pueda ponerse a tono con la espectacularidad de los cuadritos. La saga fílmica de los X-Men se inició en el año 2000, con la película de Bryan Singer basada en el comic homónimo creado en 1963 por Stan Lee y Jack Kirby.

Aunque el tema no era novedoso -diez años antes, las obras «Más que humano», de Theodore Sturgeon y «Mutante», de Henry Kuttner, lo expusieron magistralmente- logró captar la atención de los adolescentes y es una de las más populares de la Marvel.

El hilo argumental que une a las tres películas es bastante sencillo: el mundo es un lugar peligroso para quien es diferente, peor aún si la diferencia consiste en poseer poderes inhumanos. Entre los mutantes existen dos posiciones para lidiar con el problema: la de la integración, liderada por Charles Xavier (Patrick Stewart); y la de la resistencia, liderada por Magneto (Ian McKellen). Cuando un laboratorio anuncia que ha obtenido la «cura» para las mutaciones, estalla un conflicto que tiene varios niveles. Y por si ése fuera poco desafío, el regreso de Jean Grey -Famke Janssen, desaparecida en acción en la película anterior- trae consigo nuevas sorpresas.

Si bien «X-Men-La batalla final» se plantea como última entrega de la saga cinematográfica de los mutantes, su final abierto permite predecir que esto no ha terminado. Una verdadera lástima, porque este tercer capítulo posee todos los condimentos para transformarse en una salida por la puerta grande: acción a raudales, sorpresas y un guión que cumple con creces la misión de entretener.

H.M.

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