Todas las miradas de Wall Street y los mercados estarán puestas este viernes en la intervención de Kevin Warsh ante un foro de economistas y responsables de bancos centrales. La prioridad de los inversores pasa por obtener un diagnóstico claro del titular de la Reserva Federal sobre el rumbo económico, la volatilidad de los bonos y los principales riesgos que enfrenta la economía de EEUU y a nivel global.
Expectativa en los mercados por el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole: qué señales se esperan
Frente a economistas y responsables de bancos centrales, se espera un análisis claro del titular de la Fed sobre bonos y riesgos globales, a tres meses de haber asumido en la Reserva Federal. Los detalles, en la nota.
-
Mercados: la city recalibra perspectivas para dólar, bonos y acciones tras un agosto en rojo
-
El riesgo país anotó su primera baja de la semana, pero los ADRs cayeron hasta 4,6% de la mano de los bancos
Mercados atentos al discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole sobre la economía.
A apenas tres meses de tomar las riendas de la Reserva Federal, Jackson Hole se presenta como la primera gran prueba de fuego para Kevin Warsh. La incógnita es si sostendrá su premisa de "menos es más" y mantendrá un estilo sobrio y acotado, o si cederá ante la presión del mercado, que exige un diagnóstico preciso sobre la inflación y qué factores desencadenarían una nueva suba de tasas.
La postura del titular de la Fed contrasta con la de otros miembros del organismo, habituados a hablar de forma abierta y contundente. En tiempos donde la transparencia es la regla en la banca central, el perfil reservado de Warsh rompe la norma de transparencia de la banca central y genera incertidumbre sobre el rumbo monetario.
El detalle
En la previa de la cena inaugural del jueves, varios miembros de la Fed ya habían adelantado el terreno al detallar las razones por las cuales el organismo podría verse obligado a retomar la suba de tasas. Entre ellos, se destacó el presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, anfitrión del encuentro de Jackson Hole.
"No sé qué estamos restringiendo actualmente con la política de tasas que tenemos hoy", expresó Schmid en una entrevista con CNBC, lo que indicaba que considera que la actual tasa de política monetaria de la Fed, fijada en un rango del 3,50% al 3,75% desde diciembre, no está frenando el gasto y la inversión como sería necesario para desacelerar la inflación. La inflación "sigue siendo persistente y difícil de reducir, y tenemos que continuar buscando formas de doblegarla", subrayó.
En ese marco, otras voces expresaron posturas similares: "este es el momento de actuar", señaló la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, en otra entrevista con CNBC, mientras que la presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins, adoptó un tono más moderado y indicó que los datos recientes de inflación eran "mixtos", en sentido de que la inflación general seguía siendo alta, pero el detalle mostraba algunas señales alentadoras, y la necesidad de subir las tasas continuaba siendo una cuestión abierta.
La inflación, el foco principal
El debate sobre una eventual suba de un cuarto de punto porcentual puede parecer poco relevante por su impacto inmediato en la economía, especialmente ante una actividad que muestra señales de solidez. De hecho, los últimos datos de gasto del consumidor y pedidos de bienes duraderos correspondientes a julio reforzaron la lectura de una economía con margen para seguir expandiéndose.
Adam Posen, presidente del Instituto Peterson de Economía Internacional, indicó que Warsh necesita dejar en claro en este momento que está dispuesto a hacer lo necesario si la inflación permanece estancada muy por encima del objetivo del 2% de la Fed o comienza a repuntar.
Además, agregó que "lo que debería hacer es citarse a sí mismo a partir de discursos, conferencias de prensa y audiencias de confirmación anteriores: La inflación es la prioridad número uno. Varios de mis colegas han expresado preocupación. Creo que esas inquietudes son legítimas y no dejaremos de actuar a corto plazo".
Posen afirmó que esa postura le permitiría a Warsh tener el margen necesario para mostrar firmeza ante una eventual suba de tasas, sin contradecir sus declaraciones previas de que el aumento de la productividad y otros factores contribuirán a mantener la inflación bajo control a largo plazo.
La exposición de Warsh está programada para las 14:00 GMT y marcará la apertura de dos jornadas de discusiones. El encuentro reúne desde hace casi 50 años a los principales referentes de la banca central y el análisis económico global.






