4 de septiembre 2026 - 17:02

La trampa de la IA: las empresas la usan cada vez más, pero aún no se plasma en las ganancias corporativas

Una empresa puede utilizar IA para producir más o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

Una empresa puede utilizar IA para producir más o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

Una empresa puede utilizar IA para producir más o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

FreePik.es

Aunque cada vez más empresas de Wall Street están incorporando herramientas de inteligencia artificial (IA) a sus operaciones y destacan sus beneficios, pocas están dispuestas a mostrar cuánto dinero adicional generan o cuánto logran ahorrar gracias a esta tecnología.

Un análisis de Barclays mostró precisamente esta brecha. Casi la mitad de las empresas mencionó la IA durante sus recientes presentaciones de resultados, pero apenas el 12% cuantificó de manera concreta el valor económico obtenido a partir de su implementación.

Entre las compañías que sí presentaron cifras, los sectores tecnológico, financiero y de salud representaron el 68% del total.

Las empresas con inteligencia artificial no reportan una mejora del 100%

El problema es que implementar IA puede aumentar la eficiencia sin traducirse inmediatamente en ganancias. Para muchas compañías, la primera etapa implica desembolsos importantes en software, infraestructura, centros de datos, chips, almacenamiento y contratación de personal especializado. A esto se suma el costo de integrar estas herramientas a los sistemas existentes y capacitar a los empleados.

Por eso, una empresa puede utilizar IA para producir más, responder consultas más rápido o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

El resultado final puede ser una mejora de productividad que todavía no alcanza para compensar las inversiones realizadas.

Una empresa puede utilizar IA para producir más o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

Una empresa puede utilizar IA para producir más o automatizar determinadas tareas, pero al mismo tiempo enfrentar mayores gastos de capital y costos operativos.

Según Venu Krishna, estratega de Barclays, las compañías que proporcionaron datos señalaron una mejora promedio del 56% en eficiencia operativa. Sin embargo, el especialista advirtió que esta cifra prácticamente no cambió durante los últimos tres años, pese a los importantes avances registrados por los grandes modelos de lenguaje. Esto plantea dudas sobre cuánto de las ganancias de productividad termina convirtiéndose realmente en mayores beneficios.

Fase de prueba

Además, muchas empresas todavía se encuentran en una fase de prueba. No todas las implementaciones de IA tienen un impacto directo sobre los ingresos. En algunos casos, la tecnología simplemente permite ahorrar tiempo a los empleados o mejorar procesos internos. Para que ese avance llegue al resultado financiero, la compañía debe conseguir reducir costos, aumentar ventas o mejorar sus márgenes.

Existen, de todos modos, algunos casos donde el impacto es más visible. Meta informó que sus herramientas de IA contribuyeron a aumentar un 8,3% los clics en los anuncios de Facebook y un 15,7% las conversiones, mostrando cómo la tecnología puede impactar directamente sobre un modelo de negocio basado en publicidad.

Otro caso es Chewy, empresa de comercio electrónico especializada en productos para mascotas, que apunta a conseguir u$s50 millones de ahorro durante su ejercicio fiscal 2027 mediante el uso de IA en áreas como logística y atención al cliente.

En el sector hotelero, Hilton también busca transformar la tecnología en resultados financieros. La compañía espera utilizar IA para reducir costos de sus programas y generar una expansión de entre 75 y 100 puntos básicos en los márgenes de los propietarios de hoteles.

El contraste es especialmente relevante porque el gasto en infraestructura continúa aumentando. PwC proyectó que la inversión global en infraestructura de IA podría alcanzar u$s31,6 billones hasta 2050, mientras que el gasto anual en infraestructura de centros de datos pasaría de aproximadamente u$s800.000 millones en 2026 a u$s1,8 billones en 2050.

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