A pesar del incidente en Mendoza, Néstor Kirchner volvió unas horas después a subirse a un helicóptero -en este caso de la Fuerza Aérea- para moverse ayer en Mar del Plata.
El contratiempo sufrido por el helicóptero presidencial en la mendocina Horcones, en la base del Aconcagua fue más grave que lo descripto en el fin de semana. Tres veces se desplomó la aeronave por razones mecánicas y de exceso de carga. Al concluir la ceremonia que evocó el Centenario del Cristo Redentor -que reunió a los mandatarios Néstor Kirchner y Ricardo Lagos-, el Presidente se aprestó a regresar a Mendoza para abordar el Tango 01. Para ello, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y el ministro de Defensa, José Pampuro; el gobernador de San Juan, José Luis Gioja; de Mendoza, Julio César Cobos; el vocero presidencial, Miguel Núñez; y otras dos personas ocuparon apretadamente las plazas del helicóptero Malvinas Argentinas. Tres veces la tripulación militar intentó ganar altura y no pudo hacerlo, cayendo la primera vez desde dos metros. Allí fue advertido el exceso de peso, que llevó a bajarlo al sanjuanino Gioja para ver si de esta forma podían despegar y ganar altura. El mandatario de San Juan dijo que nunca hubiera vuelto a subir.
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Después de la frustrada terceralevantada, todos optaron por viajar en combis por vía terrestre hasta Uspallata, a 100 kilómetros de Mendoza, para recién ahí transportarse en el mismo helicóptero sin inconvenientes y sin Gioja. El anterior accidente en Salta se atribuyó a la impericia del piloto de la gobernaciónde la provincia. Esta vez, el impedimento fue mecánico, porque estaban a 4.200 metros sobre el nivel del mar y las aeronaves en la levantada inicial necesitan una preparación especial en su motor de la que el Malvinas Argentinas carecía. No puede operar en esa altura en el empuje inicial y con la carga que llevaba.
Además y atribuyéndolo a una cuestión vinculada a meros trámites burocráticos, se señaló que sigue sin ser habilitado el piloto de helicópteros de la Gendarmería, Luis Basualdo, que en su momento fue pedido por Kirchner para que comandara esta aeronave de la flota presidencial. Este gendarme fue el piloto del Presidente en Santa Cruz y después del accidente de Salta, fue trasladado a Buenos Aires. La burocracia y cierta resistencia de la Fuerza Aérea han demorado hasta ahora que asuma el cargo de piloto presidencial.
Para que los contratiempos fueran completos, se demoró el mismo sábado en más de una hora y media la inauguración de un helipuerto en Mar del Plata, justo frente al hotel Hermitage y a un costado del hotel Provincial y de la rambla, por el fuerte viento que soplaba. Kirchner finalmente arribó al lugar en el helicóptero presidencial, desafiando al mal tiempo y permitiendo el corte simbólico de cintas. De allí fue a la cita en el festival de cine.
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