Alemania introdujo este martes su nuevo pasaporte electrónico, convirtiéndose en uno de los primeros países de la Unión Europea (UE) en extender este documento que eleva la seguridad contra falsificaciones.
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El nuevo pasaporte tiene un chip integrado con la imagen digital del titular. A partir de marzo de 2007 el documento contendrá también dos huellas dactilares.
El documento permite elevar el nivel de seguridad contra falsificaciones, facilitar los controles de identidad y mejorar las posibilidades de las pesquisas policiales.
Los antiguos pasaportes conservarán su vigencia hasta la fecha de caducidad en 2015.
El nuevo documento cuesta 59 euros (73,20 dólares) en lugar de los 26 euros (32,20 dólares) que se pagaban hasta el presente.
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