2 de enero 2008 - 00:00
Alud de cortes de luz y agua
No sólo del precio de la soja depende la marcha de la economía argentina. Cada vez más el clima es decisivo. Una muestra ya fue el último invierno con las bajas temperaturas que obligaron a restringir energía a empresas. En las últimas horas, la ola de calor provocó cortes de luz en varios barrios de Capital y el conurbano. Ya los había en el interior. Hasta faltó agua por un desperfecto en la estatal AySA. Así como una suerte de riesgo-país, nuevamente el pronóstico meteorológico es decisivo por cuánto marque de sensación térmica este verano. Más calor lleva a más consumo eléctrico y, por ende, a más cortes. Sale a la luz lo que era previsible: inversiones insuficientes del Estado-empresa y falta de señales para que privados lo hagan derivaron en este panorama delicado en lo energético.
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Según los datos de Cammesa, la empresa mixta que controla el mercado mayorista eléctrico, la demanda del 31 a nivel nacional tocó un máximo de 13.300 megavatios, contra un total disponible de 19.000 megavatios en todo el país.
La cifra de la demanda se puede comparar con la del domingo 25 de febrero de 2007 cuando se tocó un pico de consumo de potencia de 16.500 megavatios, pero se supone que el público ya había vuelto de las vacaciones y había alguna actividad comercial e industrial (en las plantas de ciclo continuo).
De la confrontación de ambos datos, surge que no puede dejar de considerarse el aumento de los aparatos de aire acondicionado que se instalaron en el último año (con la salvedad de que el 31 había más luces prendidas en las casas por la fiesta de fin de año).
Por ahora, hay cierta reticencia en hacer pronósticos por parte de empresa y gobierno. Hoy la prioridad parece ser pasar la jornada y la de mañana en lo que se refiere a fallas de distribución. Pero para el lunes 7, cuando se retome la actividad industrial casi a pleno, nadie puede prever si la energía alcanzará o se deberán aplicar más restricciones, además de las que ya deberían estar vigentes en la administración pública y en la iluminación ornamental.




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