Una amenaza de bomba obligó ayer a interrumpir durante una hora y media el tránsito en el túnel subfluvial que una a la ciudad de Santa Fe con Paraná, en Entre Ríos, y en el lugar trabajaron expertos en explosivos que, tras inspeccionar toda el área, determinaron que se había tratado de una falsa alarma. Fuentes policiales indicaron que el operativo se montó luego de que se recibieran tres llamadas telefónicas que alertaban sobre la presencia de un explosivo en el túnel subfluvial Silvestre Begnis-Uranga.
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Las llamadas, todas anónimas, fueron realizadas cerca de las 7 a las oficinas administrativas de la mencionada vía de comunicación.