22 de agosto 2012 - 08:20
Armería alquilaba armas y recargaba municiones para delincuentes
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El jefe departamental de San Martín, comisario mayor Miguel Angel Maccario, aseguró a Télam que el domicilio allanado pertenece a "un proveedor de armas y municiones para delincuentes".
"Comprando balas de recarga en lugares como éste, los asaltantes evitan tener que ir a una armería legal donde para adquirir municiones se exige la credencial de legítimo usuario de arma y una tarjeta de control de municiones expedida por el RENAR", explicó el jefe policial.
Según Maccario, el armero "tiene montado un taller de recarga en su casa, donde se encontró una máquina mezcladora y otra prensadora para fabricar las balas caseras".
"Encontramos además pólvora, fulminantes, bolsas repletas con plomos de distintos calibres, cápsulas de balas ya disparadas y hasta un libro especializado con instrucciones precisas de cómo confeccionar proyectiles de varios calibres", agregó el comisario.
Respecto a las armas incautadas, Maccario precisó que hallaron una escopeta calibre 12/70, una carabina Mauser 7,62, un revólver .357 Magnum y cinco pistolas, una calibre 6.35 y las otras cuatro 9 milímetros.
"Creemos que entre las nueve milímetros puede estar la pistola con la que los autores del crimen asesinaron al camillero. Sabemos que el armero fue el proveedor. Vamos a mandar a peritar las pistolas de ese calibre a Policía Científica y esperar los resultados", comentó el jefe departamental.
El crimen de Salas ocurrió la noche del 6 de junio cuando éste llegaba a su casa de la calle Pedro Elizalde 1618 de Ciudadela, junto a su novia a bordo de un auto luego de haber realizado las compras en un supermercado de la zona.
Salas y su pareja fueron sorprendidos por dos delincuentes armados cuando ingresaban las bolsas con las compras al pasillo del PH, en lo que fue una típica "entradera".
Salas pretendió evitar el robo, corrió hasta su casa para intentar cerrar la puerta, pero fue alcanzado por uno de los delincuentes, con quien comenzó a forcejear.
En medio de la lucha, Salas recibió un disparo con una pistola calibre 9 milímetros que ingresó por su boca y salió por el lado derecho del cuello.
Salas cayó herido al piso y fue auxiliado de inmediato por su novia, mientras que los asaltantes escaparon corriendo sin robar nada.
Su novia y los vecinos decidieron cargar a Salas en su propio auto y lo llevaron hasta el hospital Ramón Carrillo, donde murió en el quirófano.
Por el caso, a los pocos días fueron detenidos como presuntos autores del crimen dos jóvenes, entre ellos un menor de edad, y los investigadores determinaron que el armero prófugo cuya casa fue allanada hoy fue quien les proveyó el arma para el hecho.




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