24 de agosto 2020 - 00:00

Centro porteño: por poca actividad en la zona, hay garajes que aún no abrirán

Son en su mayoría playas chicas que trabajan específicamente por hora o estadía. El libre estacionamiento representa una fuerte competencia.

Apertura. En microcentro algunos esperarán que vuelva el movimiento de gente.

Apertura. En microcentro algunos esperarán que vuelva el movimiento de gente.

Con la cuarentena se redujo el uso del auto. Se nota en la caída del consumo de nafta, en números que arrojan una menor circulación en autopistas y avenidas y en la poca clientela de algunas playas de estacionamiento.

Si bien la gran mayoría de los garajes ya venía funcionando, aunque muchos con guardias mínimas, a partir de hoy el Gobierno porteño dejó 100% habilitada la actividad para las playas de estacionamiento y los garajes comerciales privados.

De todas maneras, muchos de los que trabajan sólo por hora y no cuentan con clientes mensuales todavía no abrirán. “Hay playas chiquitas, en el micro y macrocentro que trabajan sólo por hora o estadía y están a la espera de que se reactive un poco la actividad comercial para reabrir, porque no hay clientes”, aseguró Eduardo Sánchez, presidente de la Cámara de Garajes y Estacionamientos y actividades afines. “En estos casos, la decisión de abrir dependerá de cada uno si le conviene o no, muchas van a abrir recién cuando haya más movimiento en la zona”, sentenció.

Hoy, este tipo de garajes se ve también golpeado porque rige el libre estacionamiento, medida impulsada para desalentar el uso del transporte público. Es por eso que probablemente muchas cocheras esperen al levantamiento de esta medida para volver a funcionar. Desde la vigencia del libre estacionamiento, en aquellos lugares donde solía estar prohibido dejar el coche de mano derecha, ahora está permitido hacerlo todos los días.

Al respecto, esta semana comenzó el trabajo de las grúas para el levantamiento de autos estacionados en las zonas de carga y descarga. En este sentido, sólo funcionaba hasta el momento el acarreo para faltas graves como obstruir una rampa, un portón o estacionar sobre la vereda, entre otras.

Por otro lado, hay muchos estacionamientos en diferentes barrios de la Ciudad de Buenos Aires que cuentan con personal mayor de 60 años, por lo que Sánchez explicó que se están pagando dobles sueldos debido a que la población de riesgo no asiste a sus lugares de trabajo. Esto, sumado a la escasez de clientes, representa un golpe para el sector.

Como cada actividad que vuelve, el Gobierno de la Ciudad difundió el protocolo para su funcionamiento. Se debe informar a los clientes que no pueden ingresar acompañados. Además, garantizar todos los medios necesarios para una rápida atención, disminuyendo el tiempo de permanencia de las personas en el establecimiento. Debe haber sólo una persona cada 15 metros cuadrados. No está permitido el servicio de valet parking. Distancia mínima de 1,5 metros entre personas, con uso obligatorio de tapaboca para clientes y empleados. Por último, el protocolo insta al uso de medios de pago electrónicos.

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