La cantante Gladys «La bomba tucumana» y su esposo estuvieron demorados luego de que la policía los interceptó en momentos en que se movilizaban en un auto que tenía pedido de secuestro por la Justicia, ya que había sido utilizado durante un asalto en marzo pasado. No obstante, tras declarar que el auto se lo habían comprado de buena fe a un policía tucumano hace cinco meses, la pareja fue liberada y la Justicia ordenó la detención de ese efectivo, identificado como Rodrigo Figueroa.
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De todas formas, tanto Gladys como su esposo, el también cantante Juan Manuel Uzin, quedaron imputados en la causa judicial y fueron indagados ayer al mediodía por el fiscal del caso Carlos Sale.
El hecho se inició en la noche del miércoles, cuando Gladys y Uzin salían de la casa de un familiar, en la capital tucumana, a bordo de su Renault Megane. La pareja fue interceptada en un control de rutina por policías que los detuvieron al comprobar que el vehículo tenía pedido de secuestro ordenado por la Justicia.