Más de una hora y media estuvo reunido ayer Juan Carlos Blumberg con el nuevo ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanian, el titular de Justicia de la provincia, Eduardo Di Rocco, y con el gobernador Felipe Solá.
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Aunque el encuentro tenía como fin la presentación de Arslanian y su plan a Blumberg -que se le habría prometido cuando asumió Graciela Giannettasio como interina desde la gobernación provincial-, las expectativas giraron en torno a saber si la relación entre ellos resultaría o no cordial. Es que Blumberg opinó hace una semana que la designación de Arslanian era «una locura» porque «hizo mucho daño a la seguridad de la provincia de Buenos Aires».
Algunas dudas se disiparon cuando el padre del joven asesinado salió a la puerta del Banco Provincia --la reunión se realizó en el piso 15 de una sede de la entidad ubicada en la Capital Federal-y dijo a los medios que «la reunión había sido positiva» y respondió con un «por supuesto», cuando se le preguntó si, ahora, la locura era no apoyar a Arslanian. «Hay que darle una oportunidad», aseguró.
Le pidió a Arslanian, además, que investigue por qué Martín «el Oso» Peralta -presunto cabecilla de la banda que secuestró y asesinó a su hijo- pudo salir cuatro veces de la cárcel en los últimos cuatro años. Luego le entregó un documento en el que figuran qué fiscales no apelaron y qué jueces lo liberaron.
También les remarcó la necesidad de investigar qué hay acerca de los políticos involucrados en zonas donde se desarmaban coches y se vendían drogas a la vista.
En diálogo con este diario, Blumberg reveló: «No bien comenzó el encuentro, le dije a Arslanian por qué yo estaba en contra de su designación, que él ya había ocupado ese cargo y había renunciado y que no lo aprovechó». En respuesta, Arslanian habría alegado que su dimisión tenía que ver con la postura de Carlos Ruckauf -que en ese entonces se postulaba como gobernador-, de la que discrepaba.
• Explicaciones
Blumberg indicó: «Le dije que como presidente de la Asociación Armenia seguramente fue votado por su comunidad por ser una persona honorable» y eso mismo espera que sea al frente de la cartera de Seguridad bonaerense y en su lucha contra la corrupción de la Policía.
Se le preguntó entonces si realmente había «hecho las paces con Arslanian», a lo que contestó: «No es que las haya hecho. En la reunión, ellos me explicaron sus planes, yo expuse mis ideas y les dije las cosas en la cara. Lo mejor es que tenga éxito, porque me sirve a mí y a toda la comunidad».
Una vez discutidos estos puntos, le comentaron -sin la entrega de carpetas, ni estudios, ni papers- las ideas que ya había anunciado Arslanian al asumir. «Me interesó el tema de la reducción de los rangos, menos jerarquías de los policías.
Insistí sobre cómo pensaban actuar contra la corrupción de la Policía», dijo. Blumberg indicó que a los programas y planes hay que ponerles una fecha de entrega, es decir, un plazo para su cumplimiento y esperar resultados. Uno de los que ya tendría agenda sería la creación de la Policía del conurbano, que tendría que entrar en vigencia en un plazo que va de la fecha a fin de año. Entre las ideas que presentó Blumberg se encuentra que a los fiscales y al jefe de la Policía los debe elegir el pueblo.