El Plan
Urbano
Ambiental
es la ley que
ordena y
armoniza el
funcionamiento
en la
Capital. El
tránsito en
el centro es
uno de los
temas
principales
que contiene
la norma.
La Ciudad de Buenos Aires tendrá alguna vez un centro con menos autos, con más peatonales y veredas más anchas. Buenas líneas de transporte y taxis con paradas fijas; grandes zonas arboladas y una red de subterráneos que permita ir y venir bajo tierra por todo el distrito; aire limpio con industrias compatibles con las viviendas, una entrada a la Ciudad desde el Norte con el presuntuoso proyecto Retiro en marcha y bicisendas al por mayor en los barrios. Casi promesa de intendente en campaña, pero ésos son los ejes del Plan Urbano Ambiental, que ayer, el ministro de Planeamiento e Infraestructura, Juan Pablo Schiavi, llevó a la Legislatura porteña. Se trata del borrador de la ley, que el Gobierno piensa elevar en las próximas semanas para su tratamiento, un proyecto cuya elaboración ordena la Constitución de la Ciudad y para el cual distintos organismo nucleados en el COPUA (Comité del Plan Urbano Ambiental) vienen trabajando desde que una ley que creó, en 1998, ese instituto que terminó de armarse en 2001, durante la gestión de Aníbal Ibarra.
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El Plan Urbano Ambiental será la guía de Ciudad, que dará un perfil a la Buenos Aires del futuro, pero que por cierto ya muchas de las acciones a las que manda el borrador de la ley se vienen desarrollando en el distrito. Dirá cómo se sueña la Capital Federal y a ese diseño deberán ajustarse los gobernantes.
Uno de los temas es el de la llamada Area Central donde, por un lado, los funcionarios de Patrimonio vienen dando prioridad en la conservación y puesta en valor, especialmente en lo que fuera el casco fundacional, aquellas 22 manzanas que Juan de Garay repartió en suerte.
Vértices
Hoy se considera área central el triángulo que tendría como vértices las terminales de Constitución, Retiro y Once. Para la zona, a la que los porteños llamamos centro, pero que geográficamente está al este del distrito, y ya no toca el río, se planifica ensanchar veredas, como se realizó en la avenida Corrientes, durante la gestión de Roberto Feletti, hacer más calles peatonales y también que se conserve como barrio para viviendas.
Para el resto de la Ciudad se planifica impulsar centros de barrio, «en todo el sentido, centros comerciales, institucionales y festivos», según explicó a este diario el secretario de Planeamiento, Mario Sabugo.
En lo que más énfasis pone el plan es en la cotidiana queja de vecinos y más de cinco millones de visitantes diarios: el transporte público. Casi una paradoja, porque lo regula la Nación, lo mismo que los trenes, que forman parte del diseño.
Entre los puntos que señalan como objetivos se encuentra:
Taxis, charters y remises, con un sistema de paradas fijas y estacionamientos de espera.
Ampliar la red de carriles exclusivos para colectivos y taxis ocupados.
Una red de subtes en malla.
Desalentar el uso de automóviles en zonas y horas de congestión.
Limitar el estacionamiento en arterias de tránsito intenso.
Construir playas de estacionamiento en terminales de trenes y subtes (se ha desempolvado un viejo proyecto para construir doce bajo plazas).
Terminar el anillo vial y hacer puentes o soterramiento sobre las vías de ferrocarriles.
Además, entre otros ítems, al referirse a los espacios públicos se proyecta «la conformación de sistemas verdes que atraviesen la Ciudad». Para eso prevén disponer de tierras fiscales, de la concreción del mentado corredor verde del Oeste a partir del soterramiento del ferrocarril en Caballito y un corredor sur aledaño a la avenida Roca, Bergalli y Amancio Alcorta.
La avenida 9 de Julio deberá ser reforestada entre Retiro y Constitución lo mismo que la General Paz. Otro sistema «verde» se impulsará en el Noroeste.
Por otra parte se impulsará «la promoción de la Ciudad como Centro de Negocios» y la creación de un Centro de Exposiciones Metropolitano de escala y nivel internacional, «preferentemente en la zona sur».
«Los especialistas se mostraron preocupados por el transporte y la movilidad, pero reconocen que no se resuelve por medio de autopistas y que hay que generar alternativas de transporte público», sostuvo Sabugo al remarcar uno de los ejes principales del proyecto.
«Se plantea además -dijo el funcionario- una ciudad productiva en términos adecuados al siglo XXI, con industrias de otra sofisticación y otra calidad, movida por el turismo, el diseño los servicios de salud porque Buenos Aires sigue ofreciendo servicios que no se pueden ofrecer fuera de ella».
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