22 de abril 2008 - 00:00

Científicos españoles resuelven un problema matemático de más de 100 años sin respuesta

Puntos situados sobre distintas superficies, cuya disposición más estable se logró con cálculos hechos por Finisterrae.
Puntos situados sobre distintas superficies, cuya disposición más estable se logró con cálculos hechos por "Finisterrae".
Un grupo de investigadores catalanes resolvió con éxito a uno de los problemas matemáticos más viejos e importantes que quedaban por resolver, y que llevaba más de un siglo sin solución.

Gracias a una supercomputadora Finisterrae, considerada entre los más poderosos del planeta, un equipo de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) sentó las bases para resolver, el llamado problema de los puntos de Fekete, uno de los desafíos matemáticos más importantes de los últimos tiempos.

Ahora resta que la comunidad internacional refrende sus resultados y de oficialmente resulto el problema número 7 en la lista de Smale, que agrupa los retos matemáticos más importantes que aún no han podido ser resueltos.

Los científicos españoles, encabezados por Enrique Bendito, usaron un algoritmo que ellos mismos habían desarrollado hace unos años y mediante el cual el Finisterrae alcanzó soluciones sin precedentes para el problema de Fekete.

El problema plantea cómo se deben distribuir una serie de partículas sobre una superficie -en concreto, una esfera- para alcanzar una configuración estable. Cuanto menor es la energía potencial del conjunto de los puntos, más estable será la configuración, algo que, más allá del reto teórico, se ha de tener en cuenta en la industria química para crear moléculas estables.

"Hemos podido realizar con Finisterrae cálculos que con computadoras normales no podíamos. Gracias a esto, descubrimos que tenemos un algoritmo que permite resolver esta clase de problemas", indicó Bendito a un medio digital.

El grupo de la UPC logró soluciones para decenas de miles de puntos de Feteke, mientras que los anteriores intentos de otros expertos se solían quedar en los 1.000 o, como mucho, 2.000.

Gracias a estos resultados, Bendito y sus colegas confían en el problema de Fekete, tal y como quedó establecido en la lista de Smale, podrá darse por resuelto de forma oficial, pero esto no ocurrirá hasta que la comunidad internacional dé su refrendo al equipo de la UPC.

El trabajo de la computadora exigió unas 350.000 horas de cálculo; de haberse usado sólo una de las CPUs del FinisTerrae, hubiera hecho falta nada menos que 40 años.

En el cálculo con un millón de puntos, 1.024 CPUs trabajaron en paralelo durante día y medio.

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