Efectivos de la Policía Federal clausuraron cuatro "ciber" ubicados en distintos barrios porteños, luego de una serie de inspecciones en las que se detectaron piratería de software y acceso de menores de edad a páginas pornográficas, según revelaron hoy fuentes de la fuerza.
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En el marco de los procedimientos, fueron secuestradas además medio centenar de computadoras, las cuales "fueron adjuntadas como pruebas de interés para la causa", de acuerdo con lo indicado por las fuentes consultadas.
Los procedimientos, realizados por efectivos de la División Delitos en Tecnologías y Análisis Criminal de la Superintendencia de Investigaciones Federales, se concretaron en comercios situados en la avenida Scalabrini Ortiz al 700 y en Bulnes al 1500, ambos del barrio de Palermo, en Díaz Vélez al 3900, de Almagro, y en Bermúdez al 1700, de Villa Luro.
En esos lugares -donde no hubo detenidos-, los investigadores secuestraron las computadoras dispuestas para el uso de los clientes, debido a que ofrecían el servicio de acceso a Internet mediante infracción a las normas contravencionales de la Ciudad de Buenos Aires (artículo 62).
En ese sentido, según explicaron los detectives de la División Delitos en Tecnologías y Análisis Criminal, se trata de la carencia de los filtros protectores, como por ejemplo los denominados "antiporno", cuyo objetivo es el de impedir que los menores de edad "accedan libremente a páginas de contenido pornográfico".
Durante los allanamientos y tras la inspección técnica de las computadoras, se logró constatar también que los programas instalados en esos equipos eran copias ilegítimas, lo cual implica la violación a la Ley 11.723, de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor.
Una fuente del caso señaló que un hecho que llamó la atención de los investigadores, es la "cercanía de los locales clausurados con los colegios primarios y la presencia de escolares en esos lugares".
Por otra parte, las fuentes explicaron que este tipo de operativo "permite determinar la existencia de grupos internacionales de pedófilos e integrantes de comunidades de intercambio de fotografía pornográfica infantil".
Al respecto, los investigadores explicaron que "muchas de las personas que obedecen a esa personalidad obscena e integran los grupos de intercambio de pornografía infantil abordan a los menores a través de la web, principalmente simulando pertenecer a un determinado grupo, comunidad o foro".
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