La viuda Susana Freydoz fue condenada a la pena de 18 años de prisión por el asesinato de su marido, el exgobernador de Río Negro Carlos Soria, aunque no irá a la cárcel sino que seguirá en un neurosiquiátrico.
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El tribunal la encontró penalmente responsable por "homicidio agravado por el vínculo y por el uso de arma" y cumplirá prisión preventiva en su "actual lugar de alojamiento", es decir el área de Salud Mental del Hospital de Cipolletti, hasta que los psiquiatras determinen lo contrario.
El fallo, que fue aprobado por mayoría por los jueces de la Cámara Primera en lo Criminal de General Roca, dejó descartada como atenuante la "emoción violenta" para la comisión del crimen. Para el Tribunal, "no ha existido inimputabilidad ni emoción violenta excusable" para el asesinato, aunque sí "circunstancias extraordinarias de atenuación".
Freydoz, única imputada por el crimen, escuchó la lectura de los fundamentos de la condena con la mirada al suelo en la sala de audiencias y secándose las lágrimas, acompañada por su defensa, que había pedido la inimputabilidad teniendo en cuenta el estado de alteración mental que habría provocado el cóctel de psicofármacos y alcohol que Freydoz consumía con frecuencia.
El Tribunal está integrado por los jueces Carlos Gauna Kroeger, María García Balduini y Fernando Sánchez Freytes, y la pena es menor a la solicitada por la fiscal, Laura Pérez, que descartó que el disparo haya sido involuntario o accidental y pidió prisión perpetua en cárcel común.
Durante el debate, Freydoz, de 61 años, nunca prestó declaración y la estrategia de la defensa es señalar que la mujer no estaba en sus cabales cuando sucedió el hecho que conmocionó a la provincia y que alcanzó dimensión nacional.
El episodio ocurrió el 1 de enero pasado luego del festejo por la llegada del Año Nuevo en una estancia ubicada en la Ruta 6, en la zona rural de General Roca, en donde a la madrugada Soria y Freydoz mantuvieron una acalorada discusión en la habitación.
Alrededor de las 4:00 y luego de que varios de los integrantes de la familia Soria, entre ellos el intendente de Roca, Martín Soria, dejaran la chacra el gobernador Soria se retiró a descansar a la habitación que compartía con su esposa.
Inmediatamente, la mujer que se encontraba junto a su hija en la cocina-comedor ordenando y lavando utensillos que habían utilizado en la cena, dejó lo que estaba haciendo y se dirigió a la habitación matrimonial cerrando la puerta que separaba esa dependencia del resto de la casa de un "portazo".
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