Un chico de 13 años que este lunes fue herido de un balazo en la cabeza cuando se hallaba en la casa de un cabo vinculado familiarmente al jefe de de la Policía provincial, Ramón Frías, murió en el Hospital de Niños, en tanto el efectivo está detenido, informaron fuentes de la fuerza.
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El hecho ocurrió en la esquina de Costanera y Esperanto, en el barrio Alberdi, de la capital cordobesa, donde se encuentra ubicada una verdulería en la misma casa en la que vive el cabo Rodrigo Gallardo, a la que la víctima solía concurrir.
El padre del niño muerto, Ramón Fuentes, dijo a la prensa que cuando volvía de trabajar vio que un montón de gente estaba alrededor de una ambulancia a una cuadra de su casa, donde siempre va su hijo, porque es amigo de los chicos de la verdulería.
En el mismo sentido, Fuentes manifestó que el niño "como no tenía clases, pasó toda la tarde allí" y que él advirtió que se trataba de su hijo cuando se acercó a la ambulancia y lo vio en una camilla "con la cabeza ensangrentada y envuelta con vendas".
"No cabe duda que hubo negligencia", dijo el padre del adolescente, y añadió: "Lo único que sé ahora es que mi hijo ya no tiene vuelta...he decidido donar los órganos para que a alguien le sirva".
Por su parte el fiscal que interviene en la causa, José Bringas, imputó ayer al policía Gallardo de "lesiones gravísimas", aunque ahora, con la muerte del chico, la situación del policía se agravó.
El comisario Rodolfo González, que estuvo a cargo del procedimiento, confirmó que el hecho "se produjo con un arma reglamentaria", razón por la cual el cabo de la policía, adscripto a la Dirección de Bomberos, fue puesto a disposición de la Fiscalía de Investigación de turno que está interviniendo.
"Se produjo un disparo con un arma reglamentaria que impactó en un menor", dijo González, y añadió que el cabo Gallardo "es familiar político (por parte de su esposa) del jefe de Policía de la provincia, Ramón Frías".
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