5 de enero 2014 - 21:07

"Creí que mi hija había muerto"

El turista argentino Marcelo Palacios, padre de la niña que se encuentra internada luego de caer de un segundo piso del aeropuerto de Rio de Janeiro, declaró que al verla en el piso supuso que había fallecido.

"Escuché el ruido (del impacto), por la altura y toda la sangre alrededor llegué a ver a mi hija muerta, pero hoy ya está lúcida, habla, mueve las manos y los pies, gracias a Dios está recuperándose", afirmó Palacios.

La pequeña Camila, de 3 años, que cayó desde unos 7 metros de altura en la Terminal 2 del aeropuerto Tom Jobim, está internada en la sala de terapia intensiva del Hospital Municipal Souza Aguiar, donde es monitoreada las 24 horas, informó la Secretaría de Salud de Rio de Janeiro.

La menor sufrió traumatismo de cráneo y golpes en el rostro en la caída de una escalera mecánica que al parecer no estaba debidamente protegida, y la policía abrió una investigación sobre el caso ocurrido en la aerostación donde hubo bastante público llegado a Rio para el Reveillon de Año Nuevo.

El padre de la pequeña contó que "yo estaba sentado en el fast food y mi mujer (Natalia) subió con los chicos para comprar algo, mi hija (Camila) se apoyó en el pasamanos de la escalara y fue empujada hacia atrás, cuando intentó apoyarse dio con un espacio vacío y cayó".

Representantes del Consulado de Argentina se dirigieron al hospital Souza Aguiar para prestar apoyo a la familia de la paciente cuyo cuadro es estable pero continuaba en terapia intensiva sin previsión de alta.

Según Agencia Brasil, estatal, en un primer momento los médicos decidieron no operar a la niña, que respiraba con la ayuda de aparatos, pero esa posibilidad aún no está completamente descartada.

Palacios criticó la falta de seguridad en el aeropuerto internacional Tom Jobim, que está siendo remodelado, hay muchos cables sueltos, y comentó que fue colocado un cenicero en el lugar de donde Camila cayó cuando jugaba con sus hermanos Bruno, de 7 años, y Elías, de 9.

Declaró, además, que permanecerá en Rio junto a su hija y luego de que el cuadro de salud haya mejorado evaluará la posibilidad de interponer una acción legal, "después veremos la responsabilidad de cada uno".

Rio de Janeiro "es muy peligroso, los autos no respetan la velocidad máxima e insultan a quien anda correctamente, vinimos desde Angra (dos Reis, interior de Rio) por una ruta peligrosa, y esperaba que al llegar al aeropuerto mi familia estaría segura, y ocurrió esto", lamentó Palacios en diálogo con la cadena Globo.

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