Cuáles son las nuevas medidas de CABA para ordenar el tránsito: doble fila, estacionamiento y acarreo

Según indicaron, implementarán nuevas herramientas tecnológicas. Además, afirmaron que los controles detectaron más de 21.000 vehículos en infracción.

CABA incorporó nuevas normas de tránsito.

CABA incorporó nuevas normas de tránsito.

Foto: NA

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reforzó los operativos destinados a ordenar el tránsito y combatir la doble fila y el estacionamiento indebido, con nuevas herramientas tecnológicas, mayor presencia de agentes y un incremento de los acarreos. Según informó el ministro de Infraestructura y Movilidad, Pablo Bereciartúa, los controles detectaron más de 21.000 vehículos en infracción.

La estrategia apuntó especialmente a sectores donde la doble fila genera mayores complicaciones, como escuelas y zonas comerciales. De acuerdo con el funcionario, en el 90% de los casos alcanzó con advertir al conductor para que liberara el carril, sin necesidad de aplicar una sanción.

Cómo funcionan los nuevos controles contra la doble fila en CABA

Uno de los instrumentos incorporados fue el sistema Voicer, instalado en móviles oficiales. La tecnología permite reconocer la patente del vehículo y enviar una advertencia al infractor sin que el agente de tránsito tenga que descender de la unidad.

El procedimiento combina así una primera instancia de aviso con la posibilidad de avanzar posteriormente con una multa cuando el conductor no cumple la indicación. Para el Ejecutivo porteño, el objetivo es agilizar las intervenciones y evitar que un vehículo detenido termine afectando la circulación de toda una arteria.

Las medidas serán más estrictas con los estacionamientos.

Las medidas serán más estrictas con los estacionamientos.

Una de las áreas donde el problema resulta especialmente visible son las inmediaciones de los establecimientos educativos. Para enfrentar esa situación, la Ciudad profundizó el programa Sube y Baja, que ya funciona en más de 200 escuelas.

La iniciativa busca que los chicos puedan bajar de los autos de manera rápida y segura, sin que los vehículos permanezcan detenidos durante varios minutos sobre la calzada. Cada establecimiento debe presentar su propio operativo para incorporarse al programa.

El esquema contempla que no haya estacionamiento frente a la escuela y que padres, docentes o agentes colaboren para recibir a los alumnos. De esa manera, el conductor únicamente se detiene durante el tiempo indispensable y luego continúa su recorrido.

Bereciartúa cuestionó los casos en los que el mecanismo se desvirtúa y las detenciones terminan prolongándose. “Tenemos que entender que las reglas que tenemos es para cumplirlas y si no, cambiemos las reglas”, sostuvo.

A su vez, el ministro advirtió sobre episodios de maltrato contra los agentes de tránsito por parte de algunos conductores y familiares durante los controles, una situación que, según explicó, dificulta todavía más el ordenamiento en los accesos escolares.

Qué pasa con obras, volquetes y decks gastronómicos

Los controles también alcanzaron la utilización del espacio público por obras, volquetes, conos, caballetes y estructuras gastronómicas. Bereciartúa explicó que cualquier obra que necesite ocupar el cordón o parte de la vía pública debe contar con una autorización específica y por un período determinado.

Por ese motivo, colocar conos o caballetes para reservar un sector o pintar un cordón sin autorización constituye una infracción. La obligación también alcanza a medios de comunicación y organismos que necesiten ocupar temporalmente un espacio de la calle.

En paralelo, el Gobierno porteño retiró decks gastronómicos que reducían la visibilidad en esquinas y ochavas o complicaban el tránsito en arterias con una elevada circulación vehicular. Además, la administración analiza implementar un canon por la explotación comercial del espacio público, siguiendo esquemas aplicados en otras ciudades.

Cámaras, multas automáticas y aumento de los acarreos

Otra de las herramientas centrales son los vehículos equipados con cámaras capaces de captar entre 80 y 100 imágenes por segundo. Mediante el reconocimiento de patentes, pueden detectar automóviles ubicados en garajes, sendas peatonales, accesos para personas con discapacidad y otros lugares donde está prohibido estacionar.

El sistema permitió automatizar parte del proceso sancionatorio. “La multa se hace automática. Hemos levantado miles de multas. Para darles una idea. En el año pasado hicimos diez veces más multas que en el año 24”, aseguró Bereciartúa.

Cuando el propietario no está presente o no retira el vehículo después de la advertencia, la Ciudad puede disponer el acarreo. En esas situaciones se deja una calcomanía en el lugar para indicar que el automóvil fue trasladado.

Según el ministro, los procedimientos de acarreo se multiplicaron por seis y alrededor del 95% se originó a partir de denuncias de vecinos.

Vehículos abandonados y cambios en la VTV

La administración porteña también incrementó la dotación de agentes y reforzó los operativos en diferentes barrios. Bereciartúa cuestionó, además, la normativa implementada desde la pandemia que permitió estacionar sobre el cordón izquierdo en determinadas calles, al considerar que redujo la capacidad de circulación.

CABA implementó cambios VTV.

CABA implementó cambios VTV.

Durante el último año, la Ciudad retiró 5.500 vehículos abandonados, una cifra que el funcionario presentó como un récord. También fueron eliminados espacios reservados para personas con discapacidad que no cumplían con los requisitos previstos por la normativa.

En materia de movilidad, el Gobierno porteño aprobó pruebas para vehículos autónomos y drones terrestres bajo estándares internacionales. Bereciartúa también anticipó cambios en la Verificación Técnica Vehicular (VTV), que contemplarán una mayor cantidad de talleres habilitados y la liberalización de precios con el propósito de descentralizar el servicio.

Más vigilancia sobre los colectivos porteños

Los controles alcanzaron además a las 27 líneas de colectivos que quedaron bajo administración de la Ciudad. Las unidades incorporaron cámaras internas y externas junto con herramientas de monitoreo de su circulación.

Según explicó Bereciartúa, el sistema permite controlar el comportamiento de los conductores, conocer dónde se detienen o estacionan y detectar eventuales incumplimientos.

La Ciudad busca utilizar esa información para profundizar la fiscalización y aplicar sanciones más severas cuando los choferes incurran en infracciones, dentro de una estrategia más amplia para reducir las obstrucciones y ordenar la circulación en las calles porteñas.

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