Ya finalizada la IV Cumbre de las Américas, ayer por la mañana una amenaza de bomba puso en vilo al equipo de hockey femenino de Estados Unidos y sus anfitriones del Club Ciudad de Buenos Aires, en la previa del partido final del Torneo Tres Naciones que se disputó en la Capital.
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La calma de domingo por la mañana se quebró cuando una amenaza telefónica de bomba se escuchó en el Ciudad de Buenos Aires, tradicional centro de deportes y sede en esta ocasión de un importante torneo de hockey femenino a nivel internacional.
En tanto, las integrantes del seleccionado de hockey de Estados Unidos, que realizaban un entrenamiento liviano en una de las canchas auxiliares, recibieron el aviso y decidieron suspender su puesta a punto.
De inmediato las autoridades dieron intervención a la Brigada de Explosivos de la Policía Federal, que determinó que se trató de una falsa alarma, aunque ya a esta altura el nerviosismo era generalizado en todo el club y el temor hizo que algunos habitués de otras disciplinas abandonaran rápidamente las instalaciones.
El reloj marcaba las nueve en punto, cuando personal del club, situado en la avenida Del Libertador y Crisólogo Larralde, recibió un llamado telefónico anónimo que alertaba sobre la instalación de un artefacto explosivo, en el sector por el que debían pasar las integrantes del seleccionado estadounidense.
En ese momento, las imágenes de los incidentes vividos en Mar del Plata y la Capital ganaron la memoria de quienes atendieron el anónimo. Poco tiempo hizo falta para que se tomara la decisión de suspender, por precaución, el entrenamiento que realizaban en una cancha auxiliar las integrantes del equipo de hockey femenino de EE.UU., con vistas al partido que debían disputar por la tarde, enfrentando a Las Leonas, por la final del torneo bautizado Tres Naciones.
Poco después, personal de la Comisaría 35ª y de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal, se hizo presente en el lugar y revisó, en forma minuciosa, las casi diez hectáreas que ocupa el predio deportivo.
La búsqueda arrojó el resultado siguiente: no se encontró ningún artefacto, ni paquete sospechoso en una inspección que involucró a personal especializado y perros que revisaron todas las instalaciones durante una hora y media.
Hasta el momento del partido entre Las Leonas y el equipo estadounidense (previsto para las 18), que no fue suspendido, la Policía dejó un grupo como consigna en el club como medida de prevención.
La marca del temor a otro atentado quedo dibujada en un fin de semana que mezcló en este hecho política y deporte, con dosis de tensión y nerviosismo, casi como un coletazo tardío del triste espectáculo de que un grupo de violentos puso en escena en Mar del Plata, Capital y algunos sectores del Gran Buenos Aires.
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