La formación de tren El Gran Capitán, que une las ciudades de Posadas y Buenos Aires, descarriló, a pocos minutos de haber partido desde la capital misionera, debido a que «un grupo de niños modificó el curso de las vías».
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Momentos de pánico tuvieron que atravesar las más de 100 personas que viajaban rumbo a la Capital Federal, cuando el tren descarriló y quedó varado al costado de las vías. Si bien no se registraron heridos, los pasajeros expresaron «su gran molestia y enojo» por tener que esperar más de 10 horas para poder continuar el viaje hacia Buenos Aires.
En tanto, Javier Canteros, gerente de Trenes Especiales Argentinos (TEA) -empresa a cargo de la concesión del servicio del Gran Capitán- explicó a la prensa que el descarrilamiento se debió a «una travesura de un grupo de chicos» y no al estado de las vías. Según detalló Canteros, el curso de las vías fue modificado por los menores que pulsaron una palanca -que sirve para ese fin- y que no estaba asegurada ni bajo vigilancia. «En ese sector las vías estaban en buen estado, pero evidentemente había unos chicos jugando y dejaron mal puesto el freno que hace el cambio de vías», dijo el gerente de la empresa. «Entonces, cuando pasó la máquina locomotora -agregó Canteros-, se descarriló el primer vagón, que es la bandeja de automóviles, y eso hizo descarrilar a los otros vagones», donde van los pasajeros.
En cuanto a la responsabilidad de la empresa por la vigilancia de los controles de las vías, el gerente de TEA indicó que «se debe a que el servicio de custodia de las vías está fallando». Respecto de ello, dijo que anteriormente era la Policía Ferroviariala encargada de controlarlas vías, «pero luego se levantó ese servicio y en la actualidad sólo funciona una pequeña custodia que pone la empresa América Latina Logística (ALL), encargada del mantenimiento de los rieles».
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