9 de septiembre 2013 - 08:10

Desmienten que hayan dado por muerto a un bebé prematuro

El bebé nacido con cinco meses de gestación en el Hospital Municipal de Escobar nunca fue dado por muerto por los médicos, aunque se le informó a la madre que tiene "escasas posibilidades de sobrevivir", aseguró el director del centro asistencial, Carlos Ramos.

"En ningún momento se lo dio por muerto o se lo tiró en un lugar sin atención. Desde que nació fue a derivado neonatología", dijo Ramos al salir al cruce de la versión difundida por las tías y la abuela del pequeño, llamado Jesús.

El directivo desestimó que, tal cual adujo la familia, una tía del pequeño haya descubierto en la sala de neonatología que haya estado vivo. "El personal de vigilancia no deja pasar a ninguna persona ajena al lugar a ese sector y menos a las 2.30 de la madrugada", añadió en ese sentido en una improvisada conferencia de prensa.

Ramos sostuvo que "tendría que ser la madre la que contara lo ocurrido a los medios y no la tía" del bebé, de quien dijo que su salud es precaria "por haber nacido con apenas 25 semanas de gestación y muy bajo peso".

En tanto, el Ministerio de Salud de la Provincia, por pedido de su titular Alejandro Collia, inició una investigación interna con el fin de conocer exactamente qué sucedió, determinar o deslindar responsabilidades, y garantizar al público la buena calidad de atención del hospital.

La versión de la familia del bebé había asegurado que todo se inició con un embarazo con complicaciones que sufría Jorgelina Alegre, quien se internó el pasado 25 de agosto y tras una serie de estudios recibió la comunicación de que su bebé de cinco meses de gestación se encontraba sin vida.

Según los parientes, el domingo pasado a la madrugada se realizó una operación cesárea tras la cual los médicos confirmaron la triste noticia. "Tras la intervención y en medio del dolor de todos nosotros, el bebito fue dejado en su sector de neonatología hasta tanto su padre, Jorge Abraham Pomer realizase los trámites para su posterior inhumación", señaló Norma, abuela del pequeño, en declaraciones al diario Crónica.

Según esta publicación, fue entonces cuando Marisa Pomer, tía paterna del pequeño, se dirigió a la sala de neonotología y exigió ver el cuerpo. La mujer, mientras observaba al niño, notó un tenue llanto y luego que el bebé movía los brazos y las piernas. La tía llamó a los gritos a los médicos, que en medio del asombro llevaron al bebé a la sala de terapia intensiva donde quedó internado.

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