9 de enero 2006 - 00:00
EE.UU. busca callar "blogs" de soldados
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Leonard Clark, un guardia nacional de Arizona, fue multado con 1.640 dólares y relevado en su puesto como especialista en Irak por colgar «información clasificada». Jason Chistopher Hartley, de 31 años, perdió su rango de sargento y tuvo que pagar 1.000 dólares por los « excesos» cometidos en su «blog», justanothersoldier.com, que fue automáticamente censurado.
De vuelta en su localidad de New Platz, tras dos años de estancia en Irak, Hartley ha roto el silencio esta semana en declaraciones al diario «Newsday»: «Los únicos 'blogs' que siguen funcionando son los patrióticos o los inocuos, los que ondean la bandera y dicen que todo va edulcoradamente bien en Irak».
Durante las semanas en que pudo escribir su diario de bitácora, Hartley recibió insultos de sus lectores por el tono hiriente y satírico de sus comentarios. «Fotos de niños iraquíes quiero disparar», escribió como pie a una instantánea tomada por él mismo.
«Algo que no puedo dejar de reiterar es la mala conducta de los niños iraquíes que encontramos por las calles», escribía. «Pero algunos de ellos son tan macanudos que no podés reprimir la tentación de apretar sus pequeñas caras... hasta sofocarlos.»
En otra de sus polémicas entradas, Hartley ofrecía la foto del cadáver de un iraquí, parcialmente quemado y con una túnica blanca. Su comentario a pie de imagen: «Amo a los civiles muertos».
El ex sargento se justifica alegando que sus palabras eran un intento de darle una vuelta de tuerca a la realidad, de dejar un mal sabor de boca y llamar la atención sobre el lado oscuro de la guerra. El Pentágono lo interpretó literalmente, censuró sus imágenes y sus comentarios y lo sancionó por dar detalles sobre cómo cargan los soldados norteamericanos sus fusiles de asalto.
• Límites
El capitán de los Marines Don Caetano afirma que los límites para «milblogs» son así de básicos: «No dar información al enemigo que pueda poner en peligro a nuestras tropas».
«En mi generación, todo el mundo está dispuesto a volcar sus vísceras en Internet», se justifica Hartley. «A medida que van cerrando 'blogs', se van abriendo otros, y esto no hay manera de pararlo.»
En Internet, mientras tanto, cada vez es más difícil encontrar narraciones descarnadas de lo que está ocurriendo en Irak. A cambio, los «milblogs» más populares ( a d a y i n i r a q . c o m , blackfive.net o michaelyon. blogspot) ofrecen la versión triunfalista de la guerra que podría rubricar el propio George W. Bush: «Lucha por la libertad, golpea por la razón, reza por un mañana mejor...».




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