París (enviado especial) - Entre la Gare de L'Est (Estación del Este) en París y la villa de Mulhouse -casi en la frontera con Alemania-hay unos 550 kilómetros. El TGV (Train à Grande Vitesse, o de Alta Velocidad) cubre el trayecto en poco menos de tres horas, incluyendo una breve parada en Estrasburgo. La formación lleva quince vagones de pasajeros, divididos en «primera» y « segunda», sin eufemismos como «turista», «affaires», «coach», etcétera.
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Viajar entre París y Mulhouse en primera clase cuesta 124 euros, y otro tanto para regresar. El vagón tiene dos asientos de un lado del pasillo y uno del otro. En segunda, hay cuatro asientos por fila divididos por un corredor, y el costo desciende a 90 euros ida. El servicio dista de ser recomendable: los pasajeros de primera tienen un carrito al que comprarle sándwiches, tentempiés y algún plato semicaliente, más bebidas. Los precios están en línea con el costo del pasaje: un sándwich de pollo, cuatro euros; un refresco, otros cuatro euros; un plato de pasta con carne y una bebida, 16 euros.
Quienes viajan en segunda deben trasladarse al coche cafetería; no tiene asientos, se venden snacks empaquetados, café y gaseosas, y la fila es eterna, no sólo por su longitud, sino también por la amabilísima parsimonia con que atienden los empleados.
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