La derrota de la Selección argentina en la final del Mundial 2026 estuvo acompañada por una ola de críticas que rápidamente excedió lo futbolístico. Actores, músicos e influencers internacionales no solo celebraron el triunfo de España, sino que algunos avanzaron con fuertes acusaciones contra el país y sus habitantes.
El dato que contradice la idea de que Argentina es uno de los países más racistas del mundo
Un relevamiento internacional ubica al país entre los que registran menor rechazo hacia personas de otra raza, en medio de las acusaciones de figuras internacionales tras el Mundial 2026.
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Argentina se encuentra entre los países con menor rechazo declarado hacia personas de otra raza.
Una de las intervenciones de mayor repercusión fue la de Samuel L. Jackson, quien compartió una publicación en la que se describía a la Argentina como “uno de los países más racistas del mundo” y llamó a las personas negras a no apoyar al equipo de Lionel Scaloni.
El mensaje se sumó a una serie de movimientos en redes sociales de figuras como Pedro Pascal, Mía Khalifa y Rosalía, además de artículos de medios extranjeros que retomaron distintos episodios ocurridos durante el Mundial para instalar una caracterización general de la sociedad argentina.
En medio de ese clima, Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo y curador de Argendata en Fundar, difundió un dato que pone en discusión esas acusaciones. Según la Integrated Values Survey, Argentina se encuentra entre los países donde menos personas manifiestan que les molestaría tener un vecino de otra raza.
“¿Es Argentina un país particularmente racista?”, planteó Schteingart en su cuenta de X. El especialista destacó que el país aparece entre los de menor rechazo declarado en ese indicador.
Argentina, entre los países con menor rechazo declarado
La comparación, elaborada por Argendata, de Fundar, tomó información de la Integrated Values Survey correspondiente al período 2017-2022. La pregunta utilizada fue qué porcentaje de la población manifestó que le molestaría tener como vecino a una persona de otra raza.
En la Argentina, apenas el 2,7% de los encuestados respondió afirmativamente. El porcentaje se ubicó por debajo del registrado en Estados Unidos (3,2%), Francia (3,7%) y muy lejos de España (12,7%), el país cuyo seleccionado enfrentó a la Albiceleste en la final.
Entre los países incluidos en el relevamiento, Uruguay presentó el registro más bajo, con un 0,6%. En el extremo contrario aparecieron Vietnam, con más del 60%, y Myanmar, con un 70,4%.
“El dato no prueba que acá no haya racismo”, aclaró Schteingart. Sin embargo, señaló que sí permite cuestionar la idea repetida durante el Mundial de que la Argentina constituye un caso especialmente racista.
Los episodios que alimentaron las acusaciones
La discusión cobró fuerza durante el torneo después de que un hincha argentino le dijera al streamer estadounidense IShowSpeed que fuera a “llorar al zoológico”. La FIFA condenó el comentario e inició una investigación por lo ocurrido durante el partido ante Cabo Verde.
También hubo denuncias de simpatizantes de Egipto y Cabo Verde contra algunos aficionados argentinos, además de antecedentes vinculados con cánticos contra jugadores de Francia y gestos discriminatorios registrados en encuentros frente a equipos brasileños.
Estos episodios concretos provocaron un repudio justificado, pero luego fueron utilizados por distintas voces para extender la acusación hacia los más de 45 millones de argentinos.
La polémica continuó después de la final. Jackson difundió la acusación más directa, mientras que Mía Khalifa publicó un video para burlarse de la Selección que posteriormente fue compartido por Rosalía. La cantante española quedó en el centro de las críticas a pocos días de sus presentaciones en Buenos Aires.
El relevamiento difundido por Schteingart no niega la existencia de expresiones discriminatorias ni invalida las denuncias particulares. Sí introduce una distinción central en un debate atravesado por las redes sociales: condenar hechos racistas no equivale a definir a toda una sociedad como una de las más racistas del mundo.






