Finalmente se supo de quién es el imponente yate de más de 60 metros fondeado frente a la isla Gorriti en Punta del Este, que por su dimensión tiene que permanecer anclado en mar abierto: el puerto de esa ciudad balnearia uruguaya no tiene capacidad para alojarlo en sus muelles dado su tamaño. Se lo mencionaba como de los suegros de Athina Onassis, pero el real dueño y veraneante es el multimillonario inglés Charles Lewis, propietario entre otras muchas empresas de las cadenas de restoranes Planet Hollywood, Hard Rock Café y de SANYO. En la Argentina es muy conocido porque desde hace 8 años es dueño de una estancia de 14.000 hectáreas sobre el río Manso entre El Bolsón y Bariloche, próximo al Lago Escondido. Tiene otros en la Patagonia, región de la que se enamoró. Posee una fastuosa residencia en El Foyel, a 110 km de Bariloche, donde suma otras 8.000 hectáreas. Se develó la incógnita sobre el imponente yate y su dueño al ser invitado por Lewis a cenar a bordo el vicepresidente argentino, Daniel Scioli, y su esposa Karina Rabolini, algo que movilizó a las custodias.
Punta del Este es más impactante para las rarezas náuticas que otros puertos de dimensiones mayores. Cada tanto aparecen gigantescos trasatlánticos que quedan a la vista de todos al anclar entre la isla Gorriti y playa Mansa. También se recuerda del año último los siete barcos iguales en la escollera principal del puerto del empresario argentino Pedro Blaquier.
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Este año todavía no apareció ninguna ballena perdida, pero sí un imponente yate privado anclado en el lugar de los transatlánticos, porque su eslora de 60 metros le impide amarrar en el puerto. Podría hacerlo paralelo a la escollera náutica y no de proa como los restantes pero hubiera dejado sin ubicación a por lo menos ocho o diez yates y veleros.
Apareció poco antes del 20 de diciembre y fue el comentario de todos los veraneantes, que se preguntaban quién sería el dueño de esa joya de la mecánica náutica, tan a la vista de todos. La versión que más circulaba era que pertenecía a Athina Onassis, nieta del famoso empresario naviero Aristóteles e hija de Cristina, quien falleciera en Buenos Aires en una casaquinta de la familia Dodero, a la que había venido invitada a descansar. Fue en un curioso accidente en el baño, aunque también se mencionaron barbitúricos. Según el rumor, Athina les habría regalado ese barco a sus suegros, algo creíble porque la famosa familia Onassis había donado al gobierno griego aquel legendario barco «Cristina» por el que pasaron Winston Churchill, John Kennedy, María Callas y otros muchos famosos, incluyendo a Jacqueline Kennedy cuando era viuda y se casó con Aristóteles Onassis.
• MAJESTUOSO
El mantenimiento de aquel lujoso «Cristina» era tan costoso que el gobierno griego terminó por dejarlo en el abandono, hasta que fue comprado nuevamente por un particular y restaurado a nuevo.
Sin embargo, el yate, que aún sigue en las aguas de Punta del Este, no tiene nada que ver con aquellos tradicionales griegos. El 2 de enero, movimientos de custodia en el puerto puntaesteño en horas de la noche permitieron detectar que hacia el barco se dirigían el vicepresidente argentino Daniel Scioli y su esposa Karina Rabolini, y allí se develó el misterio: el majestuoso barco pertenece a Charles Lewis, un multimillonario inglés con residencia habitual en Bahamas que desde 1998 tiene mucha relación con la Argentina. En ese año la Patagonia lo enamoró. Fundó Hidden Lake SA y se compró 8.000 hectáreas en la localidad de El Foyel a 110 kilómetros de Bariloche en tierras que pertenecían a la familia Montero y donde tiene hoy Lewis una lujosa residencia. Además adquirió una estancia de 14.000 hectáreas sobre el río Manso entre Bariloche y El Bolsón, cercana a la cordillera y el límite con Chile.
Charles Lewis trascendió a la opinión pública hace tres años porque un movimiento vecinal zonal le pedía que abriera un camino en su amplia estancia para llegar al paradisíaco Lago Escondido en la frontera con Chile.
Lewis no tendrá las 55.000 hectáreas del norteamericano Ted Turner ni el millón del italiano Luciano Benetton (cría ovejas), pero es de los extranjeros más conocidos en la Patagonia. Ha donado ambulancias a hospitales zonales y se compró otras cien hectáreas en la zona que denominó Pampa de Hidden exclusivamente para construir por su cuenta una pista de 2.100 metros de largo por 30 de ancho donde poder aterrizar sus aviones privados porque viaja constantemente. La misma noche en que cenó con el matrimonio Scioli, apenas terminada la velada, se dirigió al aeropuerto de Laguna del Sauce desde donde en su avión privado voló a Bahamas. Charles Lewis hizo su fortuna con múltiples negocios, el más conocido es ser uno de los dueños de la cadena internacional de restoranes Planet Hollywood.
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