Cada tanto se da que Ambito Financiero coincida con el monopolio de las familias Magnetto-Noble. Pero, cuando eso se da, no suele ser por el mismo motivo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Clarín» está indignado por la posibilidad de que el Estado se transforme en medidor de ratings de programas de televisión. Además se derivaría al Estado también la medición con «carácter oficial» de la «lectura de libros, audiencia de radios, circulación de publicaciones», según denuncia ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas»), que desde hace más de una década no emite un solo comunicado sin el visto bueno de Héctor Magnetto, José Aranda y Jorge Pagliaro, tres absolutistas amordazadores del mismo monopolio. Ambito Financiero criticó el propósito de medir ratings, sin tener intereses televisivos, por la misma razón de siempre: resguardar las libertades públicas y la acción privada, y limitar siempre todo estatismo. Sobre todo hoy limitar el estatismo en un gobierno con fuerte acechanza hegemónica, ya que también se propone dictar un «diario electrónico» oficial y gratuito por Internet para que lo «levanten» medios simples (aunque también medios grandes son altoparlantes de la información oficial). Además, hay presiones de prensa, discriminaciones informativas. Si hace eso y además mide todo desde su óptica...
«Clarín» también se opone pero no tiene defensa constante de principios, dada su misma carencia de ellos, por lo cual debe suponerse que, de ocurrir la medición oficial de todo, vería afectada alguna posición falsa que impone a su favor con prepotencia en circulación de medios, ratings televisivos (sobre todo en detrimento de «Canal 9» y «América») y audiencias radiales porque nadie cree que Lalo Mir pueda llegar a medir o Magdalena Ruiz Guiñazú mida lo que en radio «Mitre» propone el monopolio que se crea, por ejemplo.
Pero igual el intento oficial es incorrecto, es contrario a la libertad de expresión y un intento más por digitarla.
Dejá tu comentario