El jueves pasado se reencontraron Bernardo Neustadt y Mariano Grondona después de 15 años, en el programa de cable del primero de ellos. Anoche, Grondona recibió en «Hora clave» a su otrora socio periodístico y le dedicó la primera media hora del programa. Allí, Neustadt evocó su reciente visita a España, donde el jefe del Partido Socialista Obrero Español, el flamante presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, señaló: «No vengo a ver debajo de la alfombra qué dejó el otro gobierno», y explicó que ese punto de vista es sostenido porque «tengo que gobernar con todos, amigos y adversarios».
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Sorprendió Neustadt cuando afirmó que en un homenaje por los 32 años del asesinato del entonces jefe del II Cuerpo de Ejército (Rosario), general Juan Carlos Sánchez -en aquel atentado también murió un inocente quiosquero-, al general Bendini se le observó desde el gobierno que no debía mencionar a los Montoneros. Y machacó el periodista al evocar el descuelgue de los cuadros de Videla y Bignone en el Colegio Militar, afirmando que «al que humillaron fue al Ejército de San Martín, no al de Videla o Bendini». Neustadt rechazó el museo que se proyecta en la sede de la ESMA. Dijo: «No quiero un museo de la mala memoria»; y agregó que «entre la memoria y el olvido, yo prefiero el olvido». Le deseó suerte a la gestión de Néstor Kirchner, pero «en lugar de marketing, yo le pido gestión, gobierno. Y le aconsejo al Presidente que no se enoje».