Una semana con estilos muy variados en el guardarropa de Cristina de Kirchner. No logra un balance. Sigue teniendo aciertos, aunque también elecciones fallidas. Cuando acierta, logra verse radiante. Pero no es constante. Lo más destacado fue el nuevo corte de cabello: rebajado, por encima de los hombros, con flequillo peinado a un costado. «Muy prolijo, fue un cambio importante. Antes no tenía un corte definido. La hace ver fresca y juvenil», aseguró el diseñador de alta costura Benito Fernandez. El experto en moda dialogó con Ambito Financiero y opinó sobre el look presidencial que impone Cristina. «Se nota que se preocupa mucho por su apariencia, es detallista. Si fuera su asesor de moda le insistiría en que use más aquellos modelos como los tailleurs entallados, que tan bien le sientan. A pesar de que no lo haga, no está mal repetir looks, porque hacerlo le otorga impronta y personalidad a la apariencia, como en el caso de Jackie Kennedy. Por el contrario, mezclar tanto hace que uno pierda estilo. Si tuviera que definir su look, más allá de que guste o no, diría que es contundente.» A continuación, un breve repaso con este especialista en moda por el vestuario de esta semana.
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El viernes 1 vistió discreta, con una blusa de gasa de seda estampada, virada a la paleta de los verdes secos, que combinó con una falda y zapatos engamados. Cortó el conjunto tan oscuro con un collar de oro con piedras semitransparentes. El maquillaje, como siempre oscuro y con un solo protagonista: sus ojos. Los resalta con sombras en la gama de los terracotas y con un profundo delineado negro en sus párpados. Para los labios, sólo gloss para dar un poco de brillo.
El lunes sorprendió con una elección inexplicable, sobre todo para la Presidente que tanta importancia le da a su vestimenta. Para la inauguración de unas obras en la ciudad de Necochea optó por una combinación extravagante: una blusa de gasa en tono amarrillo brillante, un tapado tipo polverino, sin botones -como todo abrigo de verano y más aún cuando se trata de modelos largos como en este caso por debajo de la media pierna, no llevan abotonadura; suelen prenderse con algún accesorio-, de brocato laminado, mangas largas, abierto en la delantera, rayado en color chocolate y plata, ribeteado en dorado, de cuello alto. La falda, de tafeta labrada, évasée y a la rodilla en color peltre, y sus anillos, aros y el reloj Rolex de oro terminaron por darle al look un aspecto visualmente demasiado cargado. Además, las tonalidades que escogió (salvo la de la blusa), muy usadas en la temporada primavera 2004-verano 2005, hoy están fuera de moda. «El tapado que eligió no la favorece. Al ser más amplio en la parte posterior, la hace ver con un torso muy pequeño. No le da armonía a su figura y, a su vez, es demasiado brillante», opinó Fernandez. Probablemente haya escogido este modelo por el efecto de las rayas verticales, que siempre estilizan la figura femenina. Sin embargo, como el corte no era recto, resaltaba demasiado el tamaño de las caderas, logrando el efecto inverso.
El martes optó por un conjunto más sobrio. Un tailleur semientallado, escote in cuore (escote V), con un solo botón, nacarado, musculosa con escote semirrecto y pantalones rectos de gasa, con una caída espléndida, que la hacían ver delgada. La paleta elegida para la ocasión fue la de los aguamarina. Por primera vez desde que asumió la presidencia se deshizo de los zapatos cerrados. Eligió sandalias color plata, que combinó con una cartera del mismo tono, rectangular, de doble manija. Lució un collar de piedras al tono y el cabello recogido para completar un look muy formal. «Este tipo de conjuntos le quedan muy bien. Los colores claros la hacen ver más cálida. Le recomendaría que para aquellas ocasiones en las que debe estar en público usara más este tipo de pantalones, porque los lleva muy bien y se nota que se siente cómoda. Además, tienen un corte ideal, que le dan un toque femenino a un modelo que suele ser masculino. También la cartera de gran tamaño es una opción muy a la moda actual», agregó el experto.
Estilo moderno
El miércoles optó por un estilo moderno. Un tailleur de mangas tres cuartos de raso en azul Francia -uno de los tonos más usados este verano- y una falda plisada, por debajo de la rodilla, floreada en la gama de los verdes, amarillos, turquesas y magenta. Una combinación muy juevenil, aunque demasiado colorida. Coincide en este aspecto el diseñador: « Demasiado brillo. Hubiera escogido una pieza de textura menos brillosa en la parte superior. Cuando se trata de colores fuertes, la paleta de los azules no le queda tan bien como la de los corales. Aunque el saco es muy elegante, hubiera quedado mejor con una falda de estampado menos llamativo.»
Ayer, nuevamente optó por una vestimenta sobria. Un tailleur con los hombros y el talle de la cintura bien marcados, con un solo botón redondo y dorado, con escote in cuore y falda recta de seda, ambos color marfil con vistas en dorado. La musculosa blanca, como siempre ajustada, con escote bote. Un look muy glamoroso que completó con un gran medallón de oro blanco y amarrillo. «Sin duda, fue la mejor elección de la semana», concluyó Fernández.
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