18 de julio 2008 - 00:00
Historia del clan
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Puccio, en ese momento de 75 años de edad, gozaba de prisión domiciliaria, pero fue sorprendido por un programa de TV -mediante cámara ocultaal que le confesó que salía de la vivienda, ubicada en la localidad del Talar de Pacheco.
Posteriormente, recayó en el Instituto Abierto de General Pico, una ciudad ubicada 120 kilómetros al nordeste de Santa Rosa, en la provincia de La Pampa.
Pero allí también hizo de las suyas: un día, cuando salió para ir a una despensa que estaba frente al penal, robó dos sobrecitos de sopa, que escondió en un bolsillo de su sobretodo.
En agosto de 2005, a raíz de la denuncia del dueño de la despensa, se le terminaron los privilegios y recayó en la Unidad Penal 4 de Santa Rosa.
En la cárcel, los presos le pedían una y otra vez que contara sus crímenes, pero él se negó rotundamente a hablar de ese tema.
Hace unos días recibió un duro golpe porque murió Alejandro, uno de sus hijos, y no había podido ir a despedirlo.
Según trascendió, ahora Puccio podría ir a vivir a la ciudad de General Pico



