«Barcelona» es una revista de humor político ciertamente logrado. Comenzó vendiéndose en quioscos de diarios, donde ahora volvió tras una etapa en que acompañó a la ya cerrada revista «TXT». Esta tapa de su último número es todo un hallazgo sobre lo que sucede en el Hospital Garrahan, donde el agitador Gustavo Lerer no quiere volver al setentismo, como el gobierno; tampoco al stalinismo, como Horacio Verbitsky, sino mucho más atrás: directamente al trotskismo. En lugar de «la revolución permanente» de los albores del marxismo, a partir de 1917 en el poder en la ex Unión Soviética, Lerer quiere «la huelga permanente» desde un hospital de infantes.
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