12 de agosto 2004 - 00:00

Inundarán San Isidro con efectivos antisecuestro

Desde ayer, un grupo especial de 150 hombres de fuerzas nacionales y provinciales (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Policía Bonaerense), exclusivamente dedicado a prevenir y reprimir secuestros, tomó control de la zona norte del conurbano con centro en San Isidro. Es una medida extrema que el gobierno espera que resulte en una baja de ese ominoso delito.

Efectivos de Prefectura requisan un vehículo, como parte del operativo de seguridad que esa fuerza realiza en la zona norte del conurbano bonaerense. Se vigilará la Panamericana para romper el corredor que utilizan los secuestradores hacia las villas de emergencia.
Efectivos de Prefectura requisan un vehículo, como parte del operativo de seguridad que esa fuerza realiza en la zona norte del conurbano bonaerense. Se vigilará la Panamericana para "romper" el corredor que utilizan los secuestradores hacia las villas de emergencia.
Ayer, muchas casas de San Isidro tenían una bandera blanca colgando de las ventanas y puertas, como símbolo de paz y pedido de liberación de Nicolás Garnil, secuestrado hace 17 días. Se percibía el miedo.

Ese territorio -castigado por los secuestros extorsivos y donde explotó el reclamo de seguridad de Juan Carlos Blumberg- quedó convertido en la base de operaciones de una fuerza antisecuestro de 150 hombres, que tendrá como misión terminar con la impunidad con la que se mueven las bandas de secuestradores en la zona norte de conurbano bonaerense.

El gobierno de Felipe Solá ha trazado un cerco que rodea las localidades de Boulogne, Villa Adelina, Martínez, Beccar, San Isidro, Barrancas, Lomas y La Horqueta. Sobre ese «mapa caliente» (marcado con puntos rojos, azules y amarillos) se moverán las fuerzas federales, que contarán con el apoyo de grupos de elite, un helicóptero, policías motorizados y perros adiestrados.

• Saturación

Las áreas de vigilancia comprenderán zonas calificadas como «conflictivas»; residenciales y de mayor paso de la gente. Habrá, además, una saturación de vigilancia en los accesos a la Autopista del Sol o Panamericana entre la General Paz y el ramal Escobar. Y un control permanente sobre tres sectores en especial: Panamericana y Márquez, Blanco Encalada y Colectora y Capitán José de San Martín y Colectora.

Los policías quieren romper este «corredor» utilizado por los secuestradores para llegar hasta las villas de emergencia (por caso, Zárate-Campana o el partido General San Martín) que funcionan como «aguantaderos» de las víctimas durante las negociaciones por el rescate.

Informes de inteligencia
sostienen que la mitad de los secuestrados fueron liberados a menos de ocho cuadras de villas ubicadas en esas zonas y 12% se hizo dentro de las mismas. Están señalados como enclaves de las bandas las villas Hidalgo, Corea, El Sauce, El Arrebato, San Ramón, La Vera, Esperanza y San Pablo. Dicen que por allí se desplazan 7.000 delincuentes que han protagonizado violentos enfrentamientos con la Policía y que pertenecerían a bandas de secuestradores en actividad.

San Isidro concentra casi 40% de los secuestros planificados, cometidos por bandas que tienen fuerte logística y hacen tareas de inteligencia. El nivel socioeconómico de los vecinos y la facilidad de escape hacia los asentamientos cercanos facilitan el accionar de los delincuentes.

Esa localidad fue inundada ayer de policías ante la indiferencia y desconfianza de algunos de los vecinos (temían que se tratara de un show mediático del ministro de Seguridad, León Arslanian) y en una suerte de satisfacción en otros (ver recuadro)
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• Anticipo

« Que la Policía se instale y no se vaya hasta que no termine con los secuestros», comentó una pareja de ancianos sorprendida por un grupo de fornidos hombres vestidos de azul oscuro que, fuertemente pertrechados, bajaron de un celular.

El gobierno bonaerense había anticipado que no haría un anuncio ni bautizaría el lanzamiento del megaoperativo, sin embargo ayer rompió esa promesa. Quizá influido en la decisión por el fuerte reclamo que desde hace dos semanas vienen sosteniendo los vecinos de Nicolás Garnil y la carta que hace 24 horas leyó una vecina pidiéndole al presidente
Néstor Kirchner mayor seguridad: «En nuestro país crecen los secuestros, cambian sus valores. Acá en La Horqueta, donde vivo, los secuestros son diarios, la libertad no existe, el temor nos angustia».

El edificio del Comando de Patrullas de San Isidro (cuya inmensa placa de bronce deja leer el agradecimiento a su madrina
Hilda Beatriz Duhalde) fue elegido como escenario del lanzamiento de las fuerzas antisecuestro.

Flanqueado por el comandante principal de Gendarmería,
Federico Sosa, y el prefecto principal, Miguel Angel Gómez, el comisario mayor Rubén Cabrera se encargó de poner énfasis en que los operativos «buscan brindar mayor seguridad a toda esta zona norte, en especial a las ciudades comprendidas entre La Horqueta, Las Lomas y Martínez», aunque aseguró que « ya se están extendiendo a los partidos vecinos».

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