El activismo piquetero del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) volvió ayer al ruedo en plena campaña electoral -su líder preso y en huelga de hambre, Raúl Castells, es candidato a senador nacional-, movilizándose por el centro porteño y complementándose con otros activistas piqueteros que cortaron los puentes de acceso desde el sur de la Ciudad.
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Activistas del MIJD se concentraron ayer por la mañana frente a la sede del Ministerio de Justicia, en el centro porteño -sobre la calle Sarmiento al 400, en plena City porteña-, para reclamar por la libertad del líder de esa agrupación, Castells, quien desde hace 24 días viene realizando una huelga de hambre.
Actualmente, a raíz del estado de salud que presenta, Castells se encuentra internado en el hospital regional de la localidad bonaerense de Marcos Paz, cercano al penal donde lo han mantenido detenido.
Al frente de la marcha realizada en el centro de la Capital Federal estuvo la esposa de Castells, «Nina» Peloso, quien se ocupó de destacar que el dirigente piquetero se encuentra «muy mal de salud», y afirmó que por su negativa a ingerir alimentos ya perdió trece kilos. Peloso dijo que pretende ser recibida por el ministro Horacio Rosatti, o bien por el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, aunque indicó que en una movilización anterior ante la misma cartera de Justicia, ninguno de esos funcionarios la recibió.
El jueves de la semana pasada los piqueteros del MIJD realizaronuna protesta frente a la Cámara del Crimen,en la Capital Federal, para pedir la liberación de Castells, a quien la Justicia en esa instancia le negó la excarcelación. Una actitud totalmente opuesta a la observada con otro piquetero, pero oficialista, Luis D'Elía, quien no sólo integra listas de candidatos afines al gobierno sino que no se juzga con la misma severidad su decisión de tomar por asalto la Comisaría 24ª de la Policía Federal, en La Boca.
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