2 de mayo 2006 - 00:00

Nueva York: piden que se anule ley que criminaliza los graffitis y prohíbe que menores posean aerosoles

El "graffiti", utilizado por las bandas callejeras en la década de los 70 del siglo pasado para marcar su territorio ha vuelto a dividir a Nueva York en dos bandos: los que creen que es un acto de vandalismo y los que lo consideran arte urbano.

El diseñador de moda Marc Ecko abandera, desde el verano pasado, una lucha legal contra las autoridades de Nueva York para evitar que se aplique la nueva ley contra el "graffiti" (pintada), que criminaliza el que los menores de 21 años posean un spray de pintura.

"Durante toda mi vida, el "graffiti" ha sido una fuente de inspiración, y hay miles de chicos como yo, cuyas voces han sido acalladas de manera ilegal", declaró el diseñador en un vídeo disponible en su página web.

Desde enero, la policía de Nueva York aplica la ley "anti-graffiti" promovida por el concejal del barrio de Queens, Peter Vallone, que pretende evitar un regreso a los años 70 y 80 del siglo pasado, cuando las "pintadas" cubrían vagones de metro y edificios.

Marc Ecko cuenta con el apoyo de decenas de jóvenes artistas callejeros y su abogado, Daniel Pérez, que ya consiguió vencer un pleito contra la alcaldía el pasado agosto, cuando se trató de impedir un fiesta "graffiti" organizada por el diseñador.

Según Ecko, "un chico de 18 años puede comprar cigarrillos, votar e incluso alistarse en el ejercito, pero no puede comprar un spray de pintura en Manhattan. Es estúpido".

La denuncia inspirada por Ecko ha provocado que un juez federal dejará sin efecto parte de la ley, la que impide comprar botes de pintura a los menores de 21 años.

Vallone cree que detrás del pleito, en el que también aparece el nombre del alcalde, Michael Bloomberg, se esconde la poderosa figura del dólar, y acusó a Ecko de demandarles con el único propósito de "promocionar su videojuego", basado en el "graffiti".

Según aseguró en un comunicado, "no se trata del proyecto de estudiantes de arte, sino de beneficios empresariales.

Además, enseña a los niños cómo cometer un crimen, mostrando las mejores formas de pintar y evitar a la policía".

Por su parte, Ecko sostiene que ningún funcionario público debería determinar "qué es arte y qué basura", y que el caso de Nueva York no es único ya que, "por todo el país los políticos aprueban leyes contra una de las formas de arte más reconocidas".

Parece que el Museo de Arte de Brooklyn le ha dado la razón y entre el 30 de junio y el 3 de septiembre albergará en sus salas una exposición sobre el "graffiti", al que la institución define como "una forma legítima y subversiva de comunicación pública".

Sin embargo, el departamento de transportes de Nueva York parece que no piensa igual y apunta un renacimiento de las "pintadas" en las ventanillas de los vagones de metro.

Según la agencia municipal, el material más usado para realizar los "graffitis" es un ácido que sirve para grabar sobre el cristal y se puede encontrar en cualquier tienda de suministros artísticos, mezclado con pintura o cera para zapatos.

Solo las ventanillas de los vagones adquiridos a partir de 2000 están protegidos contra esta amenaza y, en la mayoría de los casos, la única solución es cambiar los cristales dañados, con un coste de 130 dólares cada uno.

Pese a todo, Ecko mantiene abierto su frente "antisistema" y hace unos días, apareció en Internet un vídeo en el que el empresario realizaba supuestamente una "pintada" en el "Air Force One", el avión en el que el presidente de los Estados Unidos realiza sus desplazamientos.

"El presidente es el máximo representante del país y es su responsabilidad proteger nuestras libertades, sobre todo, la libertad de expresión. No puede ir por el mundo diciendo que América es el país con más libertades e ignorar lo que la hizo libre", dijo.

Finalmente, todo resultó ser una broma del diseñador y su grupo de "camaradas", que alquilaron un Boing 747 y lo pintaron para que simulara ser el avión presidencial, por lo que se plantea una duda razonable: ¿Lucha por la libertad de expresión o simple publicidad?.

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