Kelly Hildebrandt, tal como se llaman ambos, probaron buscar un doble de identidad en la web: y lo encontraron. Ella tiene 20 años y él 24. Ella es estudiante de un colegio local y él trabaja en servicios financieros.
Al principio se contactaron a través de Facebook, luego por mails, más tarde por teléfono. Luego de un tiempo, el muchacho se trasladó a Florida para visitar a su ahora futura esposa.
La moderna pareja se enamoró de inmediato y hoy todos sus planes giran alrededor de su boda. Desde el mismo momento en que decidieron casarse, se dieron cuenta que la vida juntos no les sería fácil, al menos burocráticamente.
En las invitaciones optaron por incluir sus segundos nombres, para no dar lugar a confusiones. Durante un viaje, compraron dos pasajes para un crucero del que uno de los dos fue excluido, ya que un empleado pensó que no podían llamarse ambos de la misma manera.
La vida cotidiana les deparará cosas extrañas, al igual que el modo en que se conocieron.
Dejá tu comentario