28 de abril 2008 - 00:00

"Pensé que iba a terminar de otra manera"

Ariel Perretta, el joven que permaneció 16 días en cautiverio, confesó que pensó que estaba viviendo sus «últimos momentos» cuando fue liberado por la Policía mientras estaba privado de su libertad en una precaria vivienda ubicada en Talar de Pacheco.

«Tenía fe, pero pensé que iba a terminar de otra manera», dijo el joven de 24 años, momentos después de encontrarse con su familia y descargar su angustia luego de la odisea que debió atravesar. Perretta reveló que aunque sus captores estaban encapuchados, con uno de ellos logró tener una relación amistosa y en todo momento sostuvo que lo trataron «muy bien».

«Me traían comida, me tuvieron bien alimentado. El hombre con el que estaba día a día permanecía enmascarado y no lo pude ver», detalló el joven. Respecto del trato, contó que entabló «una amistad con uno de ellos», y agregó: «Jodíamos, teníamos como una relación amistosa». Pese a la angustia de la situación, Ariel expresó que no lo habían golpeado ni maltratado y que, por lo tanto, no se podía «quejar».

Al ser consultado sobre la mujer integrante de la banda que la Policía detuvo, Ariel dijo: «Nunca la vi». A su vez, el joven se permitió proyectar su futuro cercano al ratificar que continuará yendo a trabajar a la fábrica de su padre. «Todos los días me levanto a las 5 de la mañana y quiero seguir haciendo esto. Tomaré algunas precauciones, pero si quieren encontrarme, saben dónde pueden hacerlo», enfatizó.

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