27 de febrero 2008 - 00:00
Pese a la suba del empleo, unos 850 mil menores de 25 años no estudian ni trabajan
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Por su parte, los mayores de 25 años continúan en gran desventaja, dado que los jóvenes están participando del progreso de la situación ocupacional.
La mala noticia es que, al mismo tiempo que más jóvenes consiguen un empleo, ha aumentado la proporción de los que están fuera del mercado laboral y tampoco estudian.
En el segundo semestre de 2003, había en esta situación de marginalidad extrema 750.000 menores de 25 años; mientras que en 2007 esa cifra creció a 850.000.
En 2003, por cada joven menor de 25 años que buscaba empleo, había 0,8 fuera del mercado laboral y que tampoco estudiaba; en tanto que en 2007, esa relación subió a 1,3.
Los chicos que no estudian ni trabajan constituyen el núcleo más problemático y extendido de la marginalidad urbana, dado que cuando esta condición se prolonga deriva en una actitud escéptica frente al trabajo y, a continuación, en una destrucción de la autoestima o en una pérdida de contenidos morales en la relación del individuo con la sociedad, indicó el SEL.
"El aumento de la marginalidad juvenil extrema en un contexto de fuerte recuperación del empleo incluso entre los jóvenes, sugiere que no se trata sólo de las condiciones, o para ser más precisos, de la disponibilidad de puestos, del mercado de trabajo", concluyó la consultora.



