El obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli, se manifestó en contra de la aplicación de la ley de muerte digna solicitada para un hombre que lleva 18 años en estado vegetativo, al asegurar que quitarle la atención configura "eutanasia por omisión y un delito por abandono de persona".
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una carta pública titulada "Derecho a una asistencia básica", el eclesiástico se opuso al pedido de los familiares de Marcelo Diez, quien tiene 48 años, quien se encuentra en estado vegetativo tras sufrir un accidente de tránsito.
Bressanelli se justificó a través de la misiva explicando que "desde el punto de vista humano es una vida que hemos de respetar, cuidar y sostener hasta que su estado se revierta, como esperaban sus padres, o hasta que su curso se cierre naturalmente. Quitarle las atenciones que hoy se le brindan lo condenaría a una muerte atroz".
Respecto a la aplicación de la mencionada ley de muerte digna, el obispo patagónico señaló que en este caso "configuraría una eutanasia por omisión y un delito por abandono de persona".
En tanto, el representante de la Iglesia aseveró que la familia de Marcelo Diez está "frente al desafío de tener que aceptar con valentía nuestras limitaciones, y de seguir apostando por una vida de la que no somos dueños ni administradores absolutos".
Respecto a la salud de Diez Bressanelli dijo que "no es un enfermo terminal y que no está sometido a terapia alguna", al tiempo que afirmó que "no se practica sobre él un ensañamiento terapéutico que le prolongue artificialmente la vida".
Mientras tanto, la familia de Diez espera para que la Justicia aplique la ley de muerte digna. Al respecto, el abogado de la familia, Lucas Pica, se quejó por la presión que ejerce la Iglesia para que no se aplique la ley de muerte digna.
"Los jueces tardan en expedirse en este caso y la Iglesia local presiona con comunicados públicos. Desde que el caso se hizo público, los sectores más conservadores de la sociedad neuquina, representados por el obispo, se han opuesto al derecho de este paciente a morir dignamente", indicó.
El 23 de octubre de 1994, Marcelo Diez se accidentó cuando un auto lo atropelló, en momentos en que circulaba en su moto. En un hospital de Neuquén, fue internado para ser atendido por los politraumatismos que presentaba, pero una infección intrahospitalaria le afectó el cerebreo y lo dejó en estado vegetativo.
Dejá tu comentario