11 de septiembre 2013 - 18:56
Por el desperdicio de alimentos se pierden u$s 750 mil M anuales
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Unas 1.300 millones de toneladas de alimentos que se desperdician anualmente.
"Todos nosotros -agricultores y pescadores, procesadores de alimentos y supermercados, gobiernos locales y nacionales, consumidores particulares- debemos hacer cambios en todos los eslabones de la cadena alimentaria humana para evitar el desperdicio" y para "reutilizar o reciclar cuando no podamos impedirlo", instó el director general de la FAO, José Graziano da Silva.
Da Silva añadió que "no podemos permitir que un tercio de todos los alimentos que producimos se pierda o desperdicie debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de personas pasan hambre todos los días".
Acompañando a su nuevo estudio, la FAO publicó un manual con un conjunto de herramientas y recomendaciones sobre cómo puede reducirse la pérdida de alimentos en cada una de las etapas de la cadena alimentaria y qué pueden hacer los gobiernos, campesinos, empresas y consumidores al respecto.
Así, sugieren dar "máxima prioridad" a reducir el desperdicio de alimentos en primera instancia, ya que "un mayor esfuerzo para equilibrar la producción con la demanda significaría no utilizar recursos naturales para producir alimentos que no sean necesarios".
En el caso de un excedente de alimentos, la reutilización dentro de la cadena alimentaria humana, la búsqueda de mercados secundarios o la donación representan las mejores opciones.
Si los alimentos no son aptos para el consumo humano, la siguiente mejor opción es desviarlos para alimentar al ganado, conservando recursos que de otra forma serían inutilizados.
Cuando no es posible la reutilización, debe intentarse el reciclaje y la recuperación: el reciclaje de subproductos, la digestión anaeróbica y el compostaje permiten recuperar energía y nutrientes de los residuos de alimentos, lo que representa una ventaja significativa sobre el tirarlos en los vertederos.
Además de controlar el desperdicio de alimentos en los hogares, los consumidores pueden contribuir con actividades sencillas como planificar menús con carácter semanal, comprar las llamadas "frutas y verduras feas", asegurarse que los refrigeradores funcionan correctamente, utilizar productos marchitos en sopas y hacer un mejor uso de las sobras.
También resulta útil servir en la mesa porciones más pequeñas, situar al frente los alimentos que llevan más tiempo en estanterías y refrigeradores, congelar las sobras y realizar el compostaje de los residuos.




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