13 de julio 2010 - 23:32
Procesan a "motochorros" que atropellaron y mataron a rugbier
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Agustín Sartori.
Sartori (19) era tercera línea del club de rugby Centro Naval, estaba a punto de ingresar al seleccionado nacional juvenil "Los Pumitas" y era hijo del teniente coronel Juan Pedro Sartori, ex jefe de la custodia de la Quinta de Olivos y de la Casa Rosada.
Su muerte se produjo el 23 de junio frente al Hospital Militar Central, en Luis María Campos y Benjamín Matienzo, cuando fue atropellado por dos delincuentes que iban a bordo de una moto. Como consecuencia del impacto, Sartori sufrió politraumatismos, uno de ellos severo en la cabeza, que le provocaron la muerte antes de que pudiera ser asistido en el Hospital Fernández.
En tanto, los dos asaltantes fueron detenidos en el lugar y fueron internados en los hospitales Pirovano y Fernández. Los investigadores determinaron luego que habían robado a una mujer en la zona de Barrancas de Belgrano, donde le rompieron la ventanilla del acompañante de su auto Mazda y le robaron la cartera.
Luego, a unas 10 cuadras de allí, en Soldado de la Independencia y Teodoro García, cometieron el mismo ilícito contra otra mujer que iba en un Peugeot 406 y escaparon.
Con las carteras en su poder, los delincuentes huyeron a bordo de una moto a toda velocidad pero a pocas cuadras atropellaron al joven, que había ido al Hospital Militar para un tratamiento kinesiológico por un problema en una de sus rodillas. Frente a ese centro de salud, tres días después del accidente, familiares, amigos y compañeros de Sartori realizaron una marcha en reclamo de justicia y pidieron que si hay testigos del hecho se presenten a declarar.
Es que los allegados a la víctima buscan a personas que hayan presenciado el hecho para que la jueza pueda cambiar la carátula de la causa a "homicidio con dolo eventual", es decir, que los motochorros debieron representarse que podían causar un daño mayor al robar y escapar a toda velocidad con la moto. Ese delito prevé una pena mayor, de 8 a 25 años, en caso de que recaiga una condena contra los acusados.



