23 de agosto 2017 - 19:29

Removieron los dos motores de la avioneta estrellada en el Paraná

Los motores lograron ser removidos por la Prefectura. El operativo continuará para retirar el resto de los objetos de la avioneta.
Los motores lograron ser removidos por la Prefectura. El operativo continuará para retirar el resto de los objetos de la avioneta.
Personal de Prefectura Naval en colaboración con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) lograron remover los dos motores de la avioneta estrellada en el delta del río Paraná y ya comenzaron los peritajes para determinar cuáles fueron las causas del siniestro.

El operativo , que es supervisado por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, continuará en el sitio donde fue encontrada la nave y tiene como objetivo retirar el resto de sus partes.

La fuente precisó que las pericias que se realicen sobre los motores a los que en el año 2014 se le había colocado hélices de cinco palas MTV-27 fabricados por la empresa MT-Propeller, que dotaron a la aeronave de mayor potencia y autonomía, son "fundamentales" para determinar que pudo haber sucedido para que el avión se haya estrellado.

Una vez retirados los motores, que son las partes más pesadas de la aeronave, ahora los peritos continuarán con el rescate del resto del fuselaje y de la cabina, tarea que puede demandar aún varios días debido a lo inestable y pantanoso del suelo.

En tanto, la titular de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (JIAAC), Pamela Suárez, confirmó esta mañana que los forenses terminaron ayer de retirar los restos humanos del lugar donde fue hallado el avión bimotor perdido durante 26 días y dijo que hoy continuarán con la remoción de parte del fuselaje que aún permanece enterrado.

"Ayer el equipo forense del juzgado terminó con el retiro de los restos y, mientras, nosotros fuimos haciendo trabajos de remoción en función de sus indicaciones y ahora el equipo técnico sólo trabaja en la remoción" del fuselaje, explicó Suárez en declaraciones a radio La Red.

La avioneta Mitsubishi matrícula LV-MCV que había desaparecido en pleno vuelo el 24 de julio último tras despegar desde San Fernando con dos tripulantes y un pasajero, fue hallado el sábado pasado en la zona de confluencia de los ríos Paraná Guazú y Barca Grande, del delta bonaerense.

Consultada sobre el proceso de investigación, la titular de la JIAAC aseguró que el retiro del fuselaje se está haciendo "bastante rápido dada las condiciones del lugar", y si bien reconoció que "gran parte de la información de lo ocurrido se encuentra en los restos del avión", se abstuvo de aventurar cualquier hipótesis sobre las causas del accidente.

"No vamos a decir nada hasta que no tengamos todos los elementos de la aeronave para analizar, hay que tener cuidado porque hasta que no haya un análisis técnico y operativo no se puede afirmar nada", indicó.

Por último, recordó que la investigación que lleva adelante la JIAAC "tiene el objetivo de ver cómo respondieron las defensas del sistema aeronáutico para poder emitir recomendaciones de seguridad pero nosotros no hacemos investigaciones judiciales".

"Por eso -concluyó- fuimos muy enfáticos en que el juzgado y las familias pongan un perito técnico porque los objetivos de las investigaciones son totalmente distintos".

Dejá tu comentario

Te puede interesar