La nueva ministra británica de Educación, Ruth Kelly, aseguró que el gobierno aplicará una política de «tolerancia cero» con los alumnos que perturben las clases. «Se trata de redefinir lo que es un comportamiento aceptable en las aulas. Se trata de decir a los alumnos, padres y profesores: tenemos que tener tolerancia cero», declaró a la cadena de televisión BBC.
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Para la ministra, lo que preocupa en la actualidad a los profesores, padres y a los mismos alumnos son las perturbaciones « benignas como la utilización de teléfonos móviles y SMS (mensajes de texto) en clase».
El gobierno quiere apoyar a los directores de los centros de enseñanza en las medidas que deseen adoptar para disciplinar a los alumnos, sobre todo, la exclusión de clase, o incluso, por un corto período, del colegio, explicó. El gobierno desea que los padres puedan ser responsabilizados por las acciones de sus hijos. Si fuera necesario, incluso formándolos para ayudarlos a educarlos mejor.
El nombramiento de Kelly, madre de cuatro hijos, al frente de la cartera de Educación en diciembre fue una sorpresa, y se ha convertido, a los 36 años, en el miembro más joven del gobierno británico.