5 de julio 2006 - 00:00

Telerman sospecha de apoyo político

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, aseguró ayer que actuará «con mucha firmeza» para «impedir el vandalismo», al referirse a la usurpación y el saqueo que ocurrieron en el barrio de Flores (ver nota aparte).

«Afortunadamente, la situación se normalizó, luego de que miembros del gabinete se reunieran con las personas que estaban ocupando las viviendas. Hubo una decisión muy fuerte mía para no permitir la ocupación», aseguró el funcionario. Pero en el gobierno quedaban anoche muchos interrogantes con respecto al episodio. Esas dudas se referían a si habría grupos organizados que respondieran a algún « puntero» político en particular. Sin embargo, le aseguraban al jefe de Gobierno que «uno de los que habló trabajó para Macri en las elecciones y el otro para Ibarra», dando cuenta de, quizá, otro tipo de internas dentro de las villas.

«La situación es preocupante porque se produjeron actos de vandalismo en 250 viviendas que estaban a punto de ser entregadas a sus propietarios», consideró el jefe de Gobierno, quien dijo que «llama la atención que esto se produzca con estos niveles de organización. También llama la atención que esto se produzca luego de la ocupación de terrenos en la zona de la Villa 31».

«No podemos saber quiénes están detrás, pero esto se presentó como un combateentre sectores humildes. Ahí sí puede haber usos políticos, y nosotros debemos prevenir el uso punteril y violento de las políticas habitacionales», declaró el jefe de Gobierno, a quien la Legislatura porteña, a través de un proyecto de Gabriela Michetti (titular del macrismo) le había solicitado en abril pasado que adjudicara rápidamente los departamentos por el temor a la ocupación.

  • Nuevos ocupantes

  • «Cuando anunciamos el plan para urbanizar la Villa 31, aparecieron nuevos ocupantes, y ahora que estábamos a punto de inaugurar el mayor complejo que se está construyendo en el momento en la Ciudad, sucede esto», se quejó Telerman.

    Además, entre otras dudas, en el gobierno porteño piensan que los edificios tal vez debieran haber sido más controlados ante la posibilidad de que suceda lo que pasó, pero también ahora ponen la mira en el Instituto de la Vivienda, que hasta que asumió Telerman estaba a cargo de Ernesto Selzer, quien pasó a desempeñarse como ministro y luego fue candidato a vicepresidente del Banco Ciudad.

    En ese instituto hay varios mecanismos para paliar el déficit habitacional, como créditos blandos, autoconstrucción, proveer de materiales de construcción o adjudicar viviendas.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar