Para evitar una colisión con otros barcos que navegan por la zona, el guardacosta Thompson acompaña el recorrido de dos témpanos de 300 metros de largo por 30 de alto que se desplazan a unos 360 kilómetros de la costa, frente a San Antonio Oeste, en Río Negro, algo inusual en esa región. Los bloques fueron avistados ayer por buques pesqueros que a su vez dieron aviso a otras embarcaciones, a pocos días del inicio de la temporada de la pesca de calamar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario